jueves, 21 de febrero de 2019

UN CAVERNICOLA FRENTE AL MURO.



EEUU UN IMPERIALISMO QUE ASEDIA MILITARMENTE AL MUNDO



partido revolucionario de los trabajadores, mienbros de la direccion Nacional,
Otto Van der Velde Quijada.
  
   Para el prehistórico gobierno republicano de Trump, el asunto de la agresión a Méjico se ha hecho más frenética con la llegada al poder del gobierno progresivo de López Obrador. La construcción del <muro medioeval> contra el pueblo mejicano, es ahora un asunto de “principio”. Como asegura el retrogrado imperialista de Norte, se trata de un <pulseo> con los demócratas del Congreso que podría durar años, por la negativa (entre otras electoral) de estos de votar la partida de los 5700 millones de dólares que cuesta el infame muro feudal. Muchos diputados demócratas regatean en la Cámara de Representantes por bajar la cifra a $1375 en favor no de un muro sino de <una barrera>, que también es discriminatoria. Lo irónico del asunto es que el muro contra México ha resultado en un verdadero muro para el gobierno de Trump.
    Realmente un imperialismo que asedia militarmente al mundo, que junto a sus socios ingleses y canadienses, bloquea y roba igual que cualquier ratero cerca de $10 mil millones de dólares a Venezuela; una burguesía que es capaz de invadir, de asesinar a millones de personas en Siria, Palestina, Irak, Libia, Somalia, Panamá, Santo Domingo y que obsesivamente hostiga, sabotea, los cambios sociales en Venezuela, Nicaragua, Bolivia o Cuba en nombre de <la libertad y los derechos humanos> ¿Qué tanto le puede importar que 800 mil trabajadores suyos queden  virtualmente desempleados, sin derecho a salario o a las más elementales reivindicaciones laborales? 
 Obviamente eso le resbala al capitalismo. La administración imperialista de Donald Trump amenaza de nuevo con dos planes igualmente desesperados y nada democráticos: decretar el estado de emergencia nacional según asegura el líder republicano del Senado de EEUU Mith Mc Connell o volver al cierre administrativo para presionando en favor del crédito parlamentario levantar el vergonzoso muro contra el pueblo mexicano.  Ambas <soluciones> aumentaran las contradicciones inter- burguesas por la puja electoral entre los diputados de la burguesía republicana con peso en la cámara de Representantes y la de los senadores demócratas en el Senado, procedimiento que sería como volver al paro institucional del 2018, un vacío que fue remendada a duras penas 35 días después con enormes pérdidas económicas y sociales. En su honor casi un millón de trabajadores administrativos podrían quedar de nuevo en el limbo laboral dentro de un sistema capitalista despiadado e intensamente explotador de la clase obrera, que no da subsidios, no distribuye CLAP, ni bonos y otras cosas por el estilo. Una sociedad monopolista del capital que carga sobre sus espaldas con un 43% de pobreza general y un PIB bastante lejos del 3%, según sus propias cifras. 
   Total, para el capitalismo todo es negocio y lo del muro también lo es. Los imperialistas del Norte, no conformes con haber despojado violentamente en el siglo dieciocho (…1837) la mitad del gran país mejicano de Emiliano Zapata y Pancho Villa, incluyendo sus importantes recursos petroleros y mineros en lo que ahora es Texas, pretenden extender su política de bloqueo latinoamericano al gobierno de AMLO, contando con los perritos falderos de ley como Santos-Uribe, Almagro, el renegado L. Moreno o el chupa -medias del PERU y seguramente con una canalla interna partidaria del muro del mismo calibre que la venezolana partidaria de la invasión militar.
   Los parlamentarios demócratas, tan iguales de imperialistas como los republicanos, encabezados ahora por la señora Nancy Pelosi utilizan la Cámara de Representantes para bloquear el fulano muro. Naturalmente estos representantes de la burguesía liberal norteamericana no lo hacen por consideración al pueblo mejicano, ni por respeto a los millones de los refugiados producto de sus propias políticas internacionales de saqueo y extorción nacional, lo hacen por lucha de intereses económicos internos, por una competencia política a muerte y por asegurarse el voto en las venideras elecciones presidenciales, además de lo útil que resulta explotar a una masa empobrecida de refugiados, sin derecho alguno como fuerza de trabajo barata, incluyendo el derecho universal de la sindicalización. Para un imperialismo mundial en crisis estructural desde el 2007, tan imposible de disimular como el deterioro de la hegemonía norteamericana, el despilfarro y la anarquía incontrolable del modo de producción capitalista, tales choques son contradicciones serias.
   Lo tragicómico del asunto es que la misma fórmula que los imperialistas aplicaron en Brasil a la señora Dilma para elevar a la presidencia al ladrón de Temer y por medio de este al neofascista Bolsonaro, algunos parlamentarios quieren extenderla a Trump aplicándole el famoso <impeashment>. En realidad, el drama de Trump y los imperialistas yanquis, su desesperación global, es su impotencia ante la inevitable decadencia del capitalismo norteamericano, el temor de despertar en cualquier momento con una revuelta social interna que acabe con el disparatado sueño del <destino manifiesto y la obsesión americana de ser los <Rambos> del siglo. Definitivamente, la nostalgia de no poder volver a la <época de oro> del capitalismo norteamericano, en un momento en que dicho sistema de explotación y rapiña ha demostrado su incapacidad para resolver los problemas sociales modernos, igual que para hegemonizar el mercado planetario, pero, sobre todo, su furia reprimida por no haber podido suprimir históricamente al comunismo.

                                                                                                                                                                                Caracas 15 de febrero de 2019

viernes, 1 de febrero de 2019

RUPTURA DE RELACIONES CON LOS IMPERIALISTAS ¡UN PASO CORRECTO!

RUPTURA DE RELACIONES CON LOS IMPERIALISTAS ¡UN PASO CORRECTO!

Otto Van der vede Q.
   Sin duda, la decisión más importante de todo el período gubernamental del presidente Nicolás Maduro, ha sido la ruptura política con el imperialismo norteamericano quizás tardía e incompleta, pero importante en su proyección. Nuestro Partido Revolucionario de los trabajadores, los sindicatos y las comunas donde actuamos apoyan la decisión de ruptura política con la burguesía interventora norteamericana. Lo declaramos en forma autónoma, crítica, pero firmemente.
   No se trata de una cosa sencilla, conociendo la estrategia rapaz y destructiva que caracteriza a la burguesía internacional, particularmente la de Estados Unidos y sus tarifados políticos de la Unión Europea, con la alemana Merkel, el socialdemócrata Sánchez o la atribulada inglesa Teresa May y, obviamente, la OTAN como contorno del plan norteamericano. La crisis estructural y global del capitalismo lo empuja a quitarse los afeites democrático- burgueses mostrando la verdadera naturaleza delictiva del capitalismo del siglo 21 y sus chácharas democráticas, humanistas etc.
    Sin escrúpulo de ningún tipo la expresión más acabada del capitalismo actual o sea, el sistema imperialista norteamericano, no tiene el más mínimo escrúpulo a la hora de violar las leyes y acuerdos internacionales, de violentar los derechos humanos; invadir y destruir militarmente las naciones como han hecho en el Medio Oriente, igual que nombrar gobiernos espurios manejados a control remoto, confiscar como cualquier ladronzuelo las reservas monetarias latinoamericanas o defecar encima de la cacareada democracia burguesa. Si de lo que se trata es de arrebatar los recursos naturales de las naciones oprimidas y dependientes o evitar que las masas proletarizadas tomen el poder en su <patio trasero>, todo vale para la burguesía.
   Por ello decimos, no sorprende que la canadiense CRISTALEX, una empresa depredadora botada del país por el presidente Chávez por malversación de fondos del Estado y recogida inexplicablemente por el actual gobierno bolivariano, quiera, al mismo tiempo que desbastar la minería local, apoderase de la refinería venezolana CITGO con la complicidad del gobierno mafioso de Donald Trump, quien ni corto ni perezoso acaba de incautarle la bicoca de $7000 millones a PDVSA; como tampoco sorprende que el hipócrita Gobierno  de la tory Teresa May, le robe vulgarmente a Venezuela 1200 millones de dólares depositados en la banca inglesa, so pretexto de que Maduro ya no es Presidente de la República, porque ellos han elegido a un fulano Guaido para el cargo, grosería política con la que se confirman justas las palabras del gran poeta español León Felipe sobre el Reino Unido y que ahora extendemos a sus herederos estadounidenses, para León Felipe Inglaterra no era más que la vieja prostituta de Europa.
   Nada puede sorprender del imperialismo del siglo 21, como tampoco es sorpresa que el adeco español Sánchez, del PSOE, olvidándose del año 1821 en Carabobo, le dé un ultimátum a Maduro para que renuncie o convoque a elecciones <libres> en 8 días. En fin, cosas trágicas pero que terminan provocando risa como las bravuconadas del grupo de Lima, con los malagradecidos colombianos de Duque, del malinche ecuatoriano L. Moreno o del peruanos Vizcarra denunciando crisis humanitaria en Venezuela.
  
Ahora bien, es indispensable puntualizar algunas aspectos finales del problema, por ejemplo, que ante el implacable cerco imperialista contra Venezuela, que en verdad no es sólo por el petróleo, los minerales y la competencia de mercado con China, Rusia y la India, sino especialmente por la influencia de la lucha venezolana en el escenario latinoamericano; por la rapidez e intensidad con la que asciende el movimiento de masas en el área, sobre todo en las filas del proletariado obrero-campesino y comunal de Venezuela, que se comienza a perfilar como la fuerza motriz de las movilizaciones de calle, por esas razones el movimiento revolucionario y progresista, dentro y fuera del Estado-gobierno, de los sindicatos, frentes campesinos, comunas, partidos patriotas y de clase, misiones y demás vanguardias sociales, deben dar un giro de 180 grados en su conciencia, organización y preparación para actuar en un combate que de hecho ya comenzó; la orden es cerrar filas en torno a un programa de lucha antiimperialista y socialista revolucionario, claro y firme; de  trazar una estrategia concreta, viable y de clase acorde con nuestras condiciones históricas; sobre todo debemos fortalecer el partido proletario dispuesto al poder político, si es que en verdad queremos alcanzar el éxito antiimperialista y antimonopolista en los combates que se avecinan.
   En el campo de masas, hay que lograr, en el menor tiempo posible, una preparación optima en cuanto a los planes políticos- organizativos y militares del movimiento de masas frente a la inminente local y externa de la ultraderecha. Actualmente y a contrahecho de los discursos y consignas emotivas es deficiente nuestra preparación, en lo correspondiente a la ideología, a la mística de lucha, a la preparación cívico militar del pueblo y sin duda que los en los asuntos de organización, logística, abastecimiento, seguridad de masas, estímulo a la combatividad popular y otras condiciones indispensables ya para <la resistencia> o para la ofensiva popular del pueblo en correspondencia con el escenario, los discursos y la praxis del problema.
   A pesar de lo agudo de la situación, no cesa por parte de importantes sectores oficiales del nacionalismo bolivariano en las decisiones claves del Estado, del partido de gobierno, en general, en las alas progresistas del proceso revolucionario, el sectarismo infantil de pequeña potencia, la ambigüedad, la mentalidad hueca del triunfalismo y una pésima política de aliados, cuatro desviaciones liberal-reformistas sin sentido en cuanto a cómo abordar el nuevo escenario en el que entra la lucha de clases y el problema nacional en Venezuela, es como si en los hechos algunos jefes bolivarianos tuviesen más temor a las masas proletarias que a la invasión militar imperialista.
   Son errores de conjunto del movimiento patriótico que afecta la credibilidad popular, peor aún, que se reproducen dentro de las alianzas y acuerdos políticos, desgastando y dividiendo el impostergable frente de lucha común, valga decir haciendo mermar el crecimiento político del pueblo y la unidad revolucionaria cívico militar <de abajo>, que en Venezuela es ahora una condición sine qua non para alcanzar la derrota de la coalición imperialista y sus miserables lacayos de la derecha internacional e interna.
   De estos últimos, de los lacayos de la derecha, no podemos más que anotar su canallada, pues no se trata de una mera posición <anti Maduro>, sino que, so pretexto de ello, se da un apoyo histérico, irracional y desconsiderado a la provocación militar de los imperialistas norteamericanos y la OTAN europea, ignorando irresponsablemente el drama humano, social y nacional que con toda seguridad producirá una intervención militar del Atila del Norte y sus lugartenientes neanderthales de Europa.
    Un último señalamiento a los camaradas que toman una posición izquierdista frente al grave problema nacional y de clases planteado: no se trata de asumir una línea purista de guantes blanco, con el cliché <ni maduro ni los gringos>. Independientemente de las críticas justas a la ineficiencia, el sectarismo infantil de sectores del gobierno o a los dobles discursos de otros, no se puede igualar la poderosa coalición imperialista de Estados Unidos-Europa y sus corre ve y diles de Lima, con la conducta burocrática, reformista, vacilante e incluso neoliberal dentro de Estado capitalista venezolano; no sería más que otro infantilismo de izquierda, una falta de sentido común, un juicio emotivamente superficial, una equivocación no táctica sino estratégica por sus consecuencias en medio de un bloqueo miserable y del plan de invasión militar imperialista En fin, revela un deficiente manejo de las contradicciones y la dialéctica de las clases, de lo cual sólo se aprovechará la derecha reaccionaria interna para acentuar el desabastecimiento, la hiperinflación y el boicot general capitalista.
   La autonomía de clase, la crítica proletaria debe diferenciar muy bien al enemigo principal imperialista y sus socios monopólicos internos, de aquellas desviaciones y errores de alienación, intereses electorales, personales o de ingenua complicidad (en todo caso superables) tanto en el seno de las masas generales como de los sectores de la pequeña burguesía no anticomunista pero sí confundida y hasta cómplice por omisión. Ni el <centrismo> ni el ninismo son los caminos tácticos de los marxistas para bloquear el reformismo y organizar la importante corriente proletaria, socialista y antiimperialista que crece en el seno de la revolución venezolana, una fuerza absolutamente distinta al nacional reformismo cuya condición está cuajando ahora, al calor de la profunda crisis mundial capitalista y la debacle del reformismo como  salida político social del Continente.
                                                             Caracas 29.1.2019

Pasalo&

miércoles, 23 de enero de 2019

TRABAJADORES RESPALDA CATEGÓRICAMENTE LA DECISIÓN DE ROMPER RELACIONES DIPLOMÁTICAS CON EL GOBIERNO IMPERIALISTA DE LOS ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA, Y DARLE 72 HORAS


SINDICATOS ÚNICO NACIONAL BOLIVARIANO DE TRABAJADORES Y TRABAJADORAS DEL MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA EL PROCESO SOCIAL DEL TRABAJO, Y SUS ENTES ADSCRITOS (INPSASEL, INCRET Y TESORERIA DE SEGURIDAD SOCIAL) SUNBOTRAMPPSTENTES ADSCRITOS.

Comunicado a todos los trabajadores y trabajadoras del MPPPST, INCRET e INPSASEL, CBST-CCP y los trabajadores y trabajadoras del Pais y sus organizaciones Sindicales. La organización Sindical; Sindicato Único Nacional Bolivariano de Trabajadores y Trabajadoras del Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social del Trabajo (SUNBOTRAMPPST),respalda categóricamente la decisión valiente de nuestro presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro Moros, de romper relaciones diplomáticas con el gobierno imperialista de los Estados Unidos de Norteamérica, y darle 72 horas al personal diplomático de la embajada yanqui, para que abandone nuestro país, como respuesta a la decisión de dicho gobierno de desconocer la legitimidad probada y refrendada por nuestro pueblo el 20 de Mayo del 2018 al reelegir al camarada presidente en funciones Nicolás Maduro Moros para el periodo constitucional 2019 – 2025 mediante el voto universal, democrático y secreto. 



Le hacemos un llamado a todas las trabajadoras y todos los trabajadores del MPPPST, INCRET e INPSASEL, CBST-CCP y los trabajadores y trabajadoras del País y sus organizaciones Sindicales, a unirnos en una sola fuerza y estar preparados antes la inminente arremetida de la derecha apátrida y sus aliados externos (Grupo de Lima, OEA, entre otros), dirigida por el gobierno gringo desde Washington, contra la paz y la estabilidad del pueblo venezolano. Exigimos mano dura contra los enemigos del Pueblo, organizados en FEDECAMARA, VENAMCHAM, CONSERCOMERCIO y POLÍTICOS DE PACOTILLA, es hora de producir para satisfacer las necesidades de la población no para seguir acrecentando el capital de la burguesía tradicional y emergente, como siempre lo hemos hecho, justicia revolucionaria, una política salarial adecuada, congelación de precios, Aplicación del Art 113 de la CRBV, estímulo a la producción nacional principalmente sobre la base del control obrero revolucionario, la entrega de los medios de producción a los trabajadores, a los campesinos, el control de la distribución por parte de los consejos comunales y comunas, juicio público a los corruptos sean quienes sean, además de la eliminación de las instituciones del Estado burgués para garantizar la soberanía, con una base material para la resistencia y la lucha contra la agresión interna y externa.





 ¡CONTRA LA AGRESIÓN IMPERIALISTA, UNIDAD POPULAR REVOLUCIONARIA ANTIIMPERIALISTA…..!
¡NO PODEMOS OPTAR ENTRE VENCER O MORIR, NECESARIO ES VENCER……! ¡LLEGO LA HORA DE LA CLASE OBRERA!
 La Directiva Nacional.
 “LA FUERZA DE LA CLASE OBRERA RESIDE EN LA ORGANIZACIÓN. SIN ORGANIZACIÓN DE LAS MASAS, EL PROLETARIADO NO ES NADA. ORGANIZADO, LO ES TODO”…. LENIN

LA IZQUIERDA, HABÍAN CONFIADO EN LA “DEMOCRACIA”, CON LA CONSECUENCIA DE 40 AÑOS DE OPRESIÓN PARA LA CLASE OBRERA Y EL PUEBLO

COMUNICADO LA CLASE OBRERA DE UPRA SE PRONUNCIA ANTE EL PAÍS

23 de Enero de 1958 fin de una etapa e inicio de otra en el proceso revolucionario de Venezuela. 

DIRECION NACIONAL UPRA

Cuando el pueblo salió a la calle el 23 de Enero de 1958, dirigido por la Junta Patriótica, jamás se imaginó que su lucha por la democracia, y el sacrificio de muchos de sus mejores luchadores, serviría para imponer un régimen antidemocrático, represivo y entreguista de las riquezas nacionales en grado más profundo que el de la dictadura. La dirección revolucionaria de la época, suma de pensamiento socialdemócrata y nacionalista, imbuido de ideas de un igualitarismo ingenuo, creyeron que la AD de Rómulo Betancourt era una organización de verdad “democrática” y llegaron a validar su condición “popular”, que realmente no lo era, por su ideología de derecha, capitalista, oportunista y proyanqui, que demostró el carácter traidor con sus pactos entreguistas, avanzando sin pausa hasta la exclusión y represión que golpeó con violencia al movimiento popular, al MIR y al PCV, llevando a una ruptura obligatoria con la persecución a quienes, desde la izquierda, habían confiado en la “democracia”, con la consecuencia de 40 años de opresión para la clase obrera y el pueblo, que tuvo que tomar las armas y pagar con sangre, ahora a la defensiva, los errores estratégicos de sus dirigentes, que no tomaron la ofensiva en el momento oportuno. Ese 23 de enero y los días subsiguientes sellaron el futuro, mientras las masas alzadas estaban en las calles persiguiendo a los torturadores e imponiendo la justicia popular, tomando el control por la vía de hecho, la dirección de los partidos se reunía para llegar a acuerdos sobre la forma de gobierno, allí unos buscaron a los burgueses “nacionalistas” para constituir la junta de gobierno, mientras otros se reunían con los representantes yanquis para definir las fórmulas de “transición” y sometimiento. El pueblo, que podía construir su propia opción, no avanzó en la constitución de su gobierno, llegó a Miraflores y fue frenado por los reformistas. Los dirigentes revolucionarios de la época, y principalmente los comunistas cometieron un grave error: creer en la burguesía y en su “democracia representativa”, y en lugar de avanzar a la toma del poder, que era el instinto que empujaba a las masas más avanzadas en la calle, las frenaron para llegar a acuerdos que permitieran “unir fuerza contra la dictadura”, esta táctica, de desconfianza de las masas y su capacidad de lucha, dio a la burguesía y a los yanquis tiempo para montar el Pacto de Nueva York, que nacionalizaron con el nombre de Pacto de Punto fijo, estableciendo una fórmula reaccionaria y antidemocrática que dejaba fuera del juego del poder a la izquierda y al movimiento popular, pacto traidor que no fue atacado con la debida inmediatez, por lo que se impuso un régimen de gobierno democrático burgués de derecha proyanqui que condujo mediante el bipartidismo de la llamada “cuarta república” los destinos del país, con alto costo para el pueblo, durante 40 años. También los militares honestos y patriotas dieron su cuota de lucha ese 23 de enero, la mayoría entendió que Marcos Pérez Jiménez estaba tumbado por la presión de los gringos que jugaron a quitar a un gobierno con problemas para tratar de imponer otro, y lo lograron sin necesidad de un golpe de Estado, con la sumisión de la dirección de AD, COPEY, URD y los militares traidores. Los militares patriotas al entender la jugada entreguista, expusieron su vida junto al pueblo para tratar de corregir el error, incluso con las armas en la mano, al lado de otros revolucionarios consecuentes por medio de las FALN que significó un gran paso en la organización de las fuerzas populares en la lucha contra la derecha, los reaccionarios, apátridas y principalmente contra el imperialismo yanqui. En política los aciertos y errores deben ser analizados objetivamente y a profundidad, no para fustigar a las organizaciones y dirigentes que los cometieron, sino para evitar cometerlos de nuevo, para corregir las debilidades ideológicas que pueden existir en los planteamientos teóricos de las organizaciones y para evitar caer en los mismos de nuevo. Creer en la burguesía “democrática”, en su palabra y en su programa, fue un error que el pueblo venezolano pagó caro entre 1958 y 1998, creer de nuevo en la burguesía ya no sería un error, será un suicidio, por eso no podemos caer en las redes del discurso “democrático representativo” de la derecha proyanqui claramente entreguista y heredera legítima de AD y COPEY, que se atrinchera en la OEA y clama por la “ayuda humanitaria” y “el restablecimiento de la democracia”, pero realmente su actividad es para volver a tener sus privilegios explotadores y represivos. Menos aún podemos creer en la “Burguesía revolucionaria” hija ilegítima de la democracia representativa, que se oculta, como lo hizo Betancourt, en un discurso “revolucionario y nacionalista” para entregar las riquezas del Estado a los grandes monopolios. Como revolucionarios consecuentes tenemos que fortalecer las fuerzas propias de la clase obrera, de los campesinos y los comuneros, del pueblo que resiste y lucha cada día, que enfrenta la agresión imperialista de diverso signo y las inconsecuencias, indolencia y corrupción de la pequeña burguesía que mediante el fraude se quiere transformar en burguesía para negociar las riquezas del país desde el gobierno. Claros de las enseñanzas de la historia, analizadas por medio de la dialéctica, y como parte de las fuerzas de la democracia proletaria que va construyendo el pueblo, tenemos que creer en las fuerzas que cada día se expresan en la calle, en abierta lucha contra el imperialismo yanqui, que es, sin duda alguna, nuestro enemigo principal, contra sus lacayos de FEDECAMARAS, VENAMCHAN Y CONSECOMERCIO, contra la burguesía explotadora, bien sea la tradicional o la emergente, contra toda forma de opresión, contra la Asamblea Nacional y un gobierno paralelo espúreo, porque nadie los eligió para eso que pretenden hacer. A 61 años de aquella fecha, los revolucionarios, aprendiendo del pasado, nos sumamos a una corriente democrático popular y antiimperialista, que si bien es cierto apoya en sus posiciones de resistencia ante la agresión del Bloque imperialista de los EEUU UE al gobierno de Nicolás Maduro, que pretende ser derrocado por parte de las fuerzas más reaccionarias del planeta, también es cierto que asumimos una posición crítica ante los errores y debilidades, como la corrupción, indolencia, entreguismo y la existencia de privilegios de grandes burgueses en parte importante de funcionarios del alto gobierno que quieren hacer realidad a costa del Estado sus sueños capitalistas, mientras hacen sufrir al pueblo cada día por la corrupción, matraqueo y complicidad, lo que nos lleva a seguir exigiendo, como siempre lo hemos hecho, justicia revolucionaria, una política salarial adecuada, congelación de precios, Aplicación del Art 113 de la CRBV, estímulo a la producción nacional principalmente sobre la base del control obrero revolucionario, la entrega de los medios de producción a los trabajadores, a los campesinos medios y pobres, el control de la distribución por parte de los consejos comunales y comunas, juicio público a los corruptos militares y civiles, además de la eliminación de las instituciones del Estado burgués para garantizar la soberanía, con una base material para la resistencia y la lucha contra la agresión interna y externa. 

¡¡Por la Unidad del Movimiento Popular Revolucionario¡¡

¡¡ Organización, Movilización y Lucha para Derrocar al Imperialismo Norteamericano y sus lacayos¡¡ 

Caracas Venezuela 23 de Enero de 2019.