domingo, 25 de enero de 2026

23 DE ENERO DE 2026

TEMA 2 DEL DEBATE INTERNO. PRT.

23 DE ENERO DE 2026


La Dirección Nacional del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), en homenaje a las luchas populares del 23 de enero de 1958, a las que nuestro Partido ha dedicado desde su fundación un combativo recordatorio anual por haber sido una de las grandes coyunturas antiimperialistas y de clase librada por las masas venezolanas entre el siglo XX y el siglo XXI, cuya fecha, este 23 de enero de 2026, remarca el comienzo de otra nueva etapa de combates populares, como reacción del pueblo venezolano, latino y caribeño, ante el acto de barbarie militar de la burguesía norteamericana contra Venezuela el 3 de enero de 2026, ejecutado por el nuevo führer del siglo XXI, Donald Trump, y sus asociados europeos. Acto terrorista con alto saldo de destrucción, asesinatos, ocupación y, finalmente, de secuestro presidencial, que jamás será olvidado por el pueblo venezolano.

Al mismo tiempo, este modesto homenaje a los combates del 23 de enero del 58, es también el profundo homenaje del PRT a nuestros héroes venezolanos y cubanos masacrados por las SS yanquis, que mueren defendiendo la soberanía nacional y la firme posición internacionalista del proletariado, sentimiento de clase que siempre ha caracterizado a la Revolución Cubana.

El presente homenaje del Partido a este 23 de enero de 2026, fue extraído del Blog El Proletario, nuestra publicación central de la Organización, publicado el 23 de enero de 2025, en el que advertíamos de nuevo los antecedentes y las tropelías en puerta del imperialismo anglonorteamericano contra Venezuela y el área continental, que ya ha comenzado con la invasión, bombardeo y secuestro presidencial del 3 de enero de 2026, apuntando contra la histórica soberanía nacional del pueblo venezolano. En la presente publicación del 2026 intercalamos algunas notas al margen, relacionadas con la actual política fascista del imperialismo yanqui y sus aliados.

A PROPÓSITO DEL 23 DE ENERO DE 2025, DE DONALD TRUMP Y LA LUCHA PROLETARIA POR EL PODER POLÍTICO.

Los sucesos políticos insurreccionales del 23 de enero de 1958, así como la valiente lucha armada antiimperialista de los años sesenta y la insurrección política del 13 de abril de 2002-2003, junto a otros sucesos revolucionarios de enorme importancia para la liberación nacional y el socialismo, como lo fue el "Caracazo" de 1989, han estremecido la lucha de clases venezolana y en todo el continente. Estos sucesos contienen en sí mismos experiencias determinantes para los nuevos combates del proletariado contra la explotación del capital y sus aliados, y para abordar los principios de la soberanía nacional.

Los socialistas y los nacionalistas revolucionarios no hemos sacado las lecciones políticas ni de organización correspondientes de tan invaluables sucesos, dejándole de esa manera el campo abierto a los monopolios burgueses, así como al reformismo para sus especulaciones propagandísticas, festivas, distraccionistas o patrioteras. Error, porque estos poderosos movimientos populares tienen un carácter estratégico innegable, repitiéndose en ciclos de la política nacional e internacional.

La burguesía crispa sus nervios cuando se trata de empujes victoriosos de masas apuntando al poder político. Aunque estas luchas históricas venezolanas no hayan llegado a término por circunstancias externas del proceso, errores de vanguardia o cualquier otra causa, es evidente que los capitalistas sudan ante tales sucesos, cada vez más fuertes y conscientes por parte del pueblo venezolano.

El capital monopolista venezolano, cuyo Estado Mayor está acantonado en Fedecámaras-Venamcham, se rodea para sus tropelías no sólo de las fuerzas propias del capital, sino que además se aprovecha de las vacilaciones del reformismo dentro y fuera del gobierno-Estado de turno. El reformismo no oculta su temor ante la profunda crisis estructural del sistema capitalista mundial, temor que aumenta con las respuestas populares que ya no son solo locales sino globales. Ese miedo obedece a que las corrientes reformistas desde el siglo XX se han acostumbrado a hacerle la segunda voz al capitalista en todas sus acciones, incluyendo los actos enloquecidos del imperialismo anglonorteamericano y sus figuras, tipo Trump, Macron o Netanyahu, cuyas torpezas empujan a conciencia un holocausto mundial que podría exterminar a la especie humana, hasta hoy la única conocida en nuestra galaxia.

"…Los imperialistas sienten el evidente declive de su sistema, producto de insolubles contradicciones internas que se profundizan con cada uno de sus actos: los de guerra, los de bloqueos, de amenaza e intervenciones y los desvaríos oficiales de la burguesía norteamericana, particularmente en el caso venezolano. Los bárbaros del Norte olvidan que la historia del pueblo venezolano no es una historia de un pueblo temeroso, lastimero, buscando protectores, sino que ha peleado ferozmente contra invasores, dictaduras impuestas y todo tipo de desafuero, a partir de su propio esfuerzo, pueblo peleador y profundamente solidario. Que no se equivoquen los imperialistas ni sus amigos en eso.

La desesperación del capital aumenta con el ascenso de figuras con inigualable mentalidad prehistórica, mesiánica y posesas, como la del nuevo presidente yanqui recién electo Donald Trump, quien además se cree elegido por Dios para retroceder la decadente e inevitable decadencia del capitalismo norteamericano del 2025 al esplendoroso ascenso imperialista de los años cuarenta…"

Esa actitud representa inequívocamente el sentido involutivo que marca la historia de la burguesía mundial, pero también la tradición fascista del derecho divino a invadir y anexar todo lo que ellos creen que pertenece a su viejo patio trasero, reclamando esta vez no sólo a Latinoamérica y el Caribe, el Golfo de México o al Canal de Panamá, sino también las tierras de fieles aliados como Canadá, Groenlandia e incluso el Esequibo, zona de legítimo reclamo venezolano, expropiado por la fuerza, más la docilidad perruna de un tal Irfaan Alí. Estos nuevos vikingos han puesto en ejecución productiva con la Chevron y Mobil un petróleo y gas que no les pertenecen, gracias a la estúpida figura de las "empresas mixtas", vieja exigencia imperialista norteamericana e inglesa que desde 1975 exigen tales empresas semiprivatizadas, lo que rechazado entonces por el pueblo fue puesto arbitrariamente en vigencia oficial en el 2005, fórmula privatizadora por etapas, seguramente denominador común para otras naciones oprimidas con grandes recursos naturales como el oro, tierras raras, minerales, etc., de Níger, Burkina Faso y otros pueblos africanos, apetecidos por los imperialistas franceses de Macron y las SS sionistas del obeso führer Netanyahu, verdugo de la nación Palestina.

En fin, discursos amenazantes, destinos manifiestos, asesinatos y guerras divisionistas del hitlerismo moderno, es la orden diaria del gran capital o "estado profundo" de las 12 familias burguesas que devastan al planeta Tierra (*); pero que al mismo tiempo es la señal de un imperialismo muy nervioso por su crisis histórica inevitable, por la derrota de los terroristas de la OTAN en Ucrania a manos de la Confederación Rusa y sus aliados; por el freno revolucionario del Hamas contra los genocidas israelíes en los Altos del Golán y los golpes demoledores de las fuerzas del Yemen en el Mediterráneo, por la lucha Palestina contra el genocidio o las muchas protestas de las masas europeas por la servil posición de la Unión Europea ante los Estados Unidos; así mismo el nerviosismo burgués por la proliferación de frentes populares progresistas, antiimperialistas y antifascistas en el mundo; por la creciente reorganización del proletariado internacional, por los desarrollos de los frentes nacionales antiimperialistas en muchas naciones y por la recuperación en firme del socialismo científico que paso a paso derrota al capital y sus exégetas reformistas.

(*) V. Canal virtual, Freddy Estaba, Canal Comunicador Informativo. Referido por la prensa del PRT, Blog El Proletario.

Es decir, que bien saben Trump y sus invasores lo que vale en política un amplio bloque mundial contra el agresor común. La historia no miente: dos veces fue derrotado por los soviéticos el poderoso fascismo alemán. Igualmente se trata ahora de una amplia confluencia de inminente peligro para los intereses del capitalismo monopolista mundial, sobre todo del capital financiero, que se ahoga en sus propias contradicciones, corruptelas e incapacidades.

"…En los años 57-60, tras el derrocamiento popular (cívico-militar) de la dictadura burguesa del General Marcos Pérez Jiménez, culminada el 23 de enero de 1958, encabezada por la unidad del Frente Nacional Revolucionario 'Junta Patriótica', lograda esta unidad revolucionaria por los comunistas en clandestinidad contra la dictadura militar burguesa, producto de la conspiración betancourista de octubre del 45 que derriba el gobierno nacionalista del general Isaías Medina Angarita,

Tales condiciones de la época, quedaron expuestas a la lucha de clases por el programa de reivindicaciones sociales, laborales y políticas, a la vez que nacional democráticas, de la Junta Patriótica, organización de resistencia clandestina contra la dictadura militar organizada por comunistas y marxistas a finales de los años cincuenta. Una línea revolucionaria antimilitarista opuesta al oprobioso Pacto de Nueva York firmado en 1957 por los partidos burgueses AD, COPEI y URD con el Departamento de Estado yanqui.

La Junta Patriótica era pues, una organización popular impulsada y dirigida exitosamente en la clandestinidad por el Partido Comunista y las fuerzas aliadas de izquierda de la época, entre otros 'AD de izquierda' dirigida en clandestinidad por el profesor Sáez Mérida que luego forma el MIR de orientación marxista; por la corriente nacional revolucionaria de URD, dirigida por el periodista Fabricio Ojeda, presidente clandestino de la Junta Patriótica que en los años sesenta se va a las guerrillas, cae preso y es asesinado en prisión por el DIM.

Las vanguardias marxistas y los nacionalistas revolucionarios condujeron con gran acierto el derrocamiento de la dictadura militar perezjimenista, mas no lograron organizar políticamente la continuidad del proceso insurreccional del 23 de enero y llevar hasta el final el cambio posible. Las evidentes condiciones objetivas maduras para ensayar con éxito las tesis del 'doble poder', producto de la insurrección política de masas y la certera dirección del PCV", permitía -al lado de un gobierno demolido por el pueblo, una alta burguesía en derrota, desorganizada en cuanto al Estado, y el ejército regular demasiado comprometido con un perezjimenismo básicamente en el suelo pisoteado por el pueblo indignado y, además, literalmente conducido por una Junta revolucionaria, unida, cohesionada en la idea del cambio, organizada, experta, tenía, de hecho, el campo del poder político o del doble poder para sí.

Objetivamente, el viejo Estado militar aupado por el imperialismo norteamericano y Fedecámaras por más de una década, superestructura capitalista demolida por las movilizaciones continuas de masas, por la propia desorganización del régimen, sus contradicciones políticas, por la división militar-policial y otros choques antagónicos, efectos directos de la lucha de clases intensificada a partir de 1956 y desenlazada insurreccionalmente el 23 de enero de 1958, poniendo fin a la dictadura cívico-militar del 18 de octubre de 1945, encabezada al principio por los mencionados tres majaderos del puntofijismo con los militares perezjimenistas, al final por estos y sus policías, muchos de ellos en fuga y unos cuantos ajusticiados in situ, en la entrada del parque Los Caobos, frente al caserón de la temida Seguridad Nacional.

La dictadura cívico-militar dio paso después del 23 de enero a la mascarada representativa de los mismos socios del 45-48 (golpe militar contra el gobierno de Rómulo Gallegos) y una década después a la singular dictadura civil pronunciada por los gobiernos de Betancourt-Leoni, muchísimo más larga y represiva que la dictadura militar.

Tan formidable acto insurreccional de masas del 23 de enero de 1958, fue sin embargo debilitado y paulatinamente extinto, con la entrada masiva de los grupos y figuras de derecha en la Junta Patriótica, una hábil táctica de los puntofijistas que engolosínó a las figuras etapistas de la Junta, idealizadas por una supuesta democracia electoral, propiciada por los puntofijistas Betancourt-Caldera-Villalba y por lo más desastroso aún, la firma de la paz laboral aceptada por algunos liberales de la vieja izquierda, desviación democrático burguesa de 1958 que paraliza al movimiento obrero, permitiendo a las clases dominantes el control de la situación.

Este par de errores clásicamente reformistas consolida la maniobra anticomunista del puntofijismo, desvía la lucha de masas hacia un falso democratismo electoral representativo manipulado por los gobiernos de Betancourt-Leoni, vulgar maniobra manipulada por socialdemócratas, socialcristianos y centristas de URD que varios inocentes de aquella izquierda tragan enteras como ilusiones democrático burguesas de algunos diputados etapistas que todas concluyen en el Cuartel San Carlos y el exilio.

Pues bien, como decíamos: "…La demolición popular de la dictadura militar produjo una ofensiva popular en constante crecimiento a partir del levantamiento popular 'cívico-militar' del 23 de Enero, como se sabe, direccionado por el Partido Comunista y sus aliados 'AD de izquierda' (en 1959 Movimiento de Izquierda Revolucionaria) direccionado en clandestinidad por el profesor Sáez Mérida; además del sector revolucionario de URD liderado, justo por el presidente de la Junta Patriótica Fabricio Ojeda; figuras independientes y representantes patrióticos del Comité Militar, enlazados por el PCV…"

Es decir, "…una vanguardia bien afianzada en el seno de grandes sectores de masas en vertiginoso ascenso antiimperialista, como literalmente se demostró durante la derrota popular del contragolpe militar perezjimenista del general Castro León y un poco después en las acciones contra Richard Nixon, vicepresidente de EEUU de 'visita diplomática' en Venezuela para asegurarse si los traidorzuelos del Pacto de Nueva York cumplían con los acuerdos anticomunistas ratificados anunciados por ellos en el Pacto de Punto Fijo.

El vicepresidente imperialista Nixon y su esposa fueron escupidos y protestados por el pueblo venezolano desde el Aeropuerto de Maiquetía, a lo largo de la autopista Caracas-La Guaira, en Catia y casi linchados por las masas enfurecidas en los alrededores del Panteón Nacional, haciendo que al gobierno imperialista yanqui de Dwight Eisenhower moviera su VII flota hacia las costas venezolanas y que a los asustados jefes puntofijistas Betancourt, Caldera y Jóvito corrieran humillados hacia la embajada de Estados Unidos, donde presos del pánico se habían refugiado Richard Nixon con esposa y comitiva incluidas.(*)

(*) El lector puede consultar además las notas sobre dichos sucesos publicadas por el Dr. Octavio Beaumont R., protagonista y militante comunista de la época.

Acciones insurreccionales que inequívocamente demostraban la fuerza popular de los comunistas y la izquierda para entonces, lo que concretamente permitía a dichas fuerzas formar un gobierno provisional nacional revolucionario de medidas sociales inmediatas y soberanas, que no se hizo. Varió la correlación política y en su lugar, se llamó a formar un gobierno provisional con figuras moderadas, políticamente insípidas como Wolfgang Larrazábal, Edgar Sanabria (1958) quien electoralmente le pasa "el coroto" al gobierno abiertamente proimperialista, represivo, sangriento y mediocre de Rómulo Betancourt-Raúl Leoni, de composición oportunista, literalmente servil al Pacto de Nueva York y a los monopolios de Fedecámaras; error que permitió al puntofijismo reorganizar oficialmente sus fuerzas ultraderechistas, pasar a la ofensiva directa, allanar el Congreso Nacional y encarcelar a los confiados diputados revolucionarios.

El error elemental de un sector del PCV, MIR-URD y los aliados de la Junta, fue precisamente la línea electoral etapista, fundamentada no en formar un gobierno provisional nacional revolucionario -que era perfectamente posible dada la fuerza popular de los marxistas y la correlación política nacional revolucionaria dominante en la Junta Patriótica de 1958, un frente amplio de unidad nacional revolucionaria, que incluía a importantes sectores nacionalistas dentro del ejército regular, agrupados en el Comité Militar, oficiales y soldados, muchos de los cuales se levantan, poco tiempo después -entre los años 1961-62- en las insurrecciones revolucionarias cívico militares de La Guaira ("Guairazo"), de Puerto Cabello, del Carupanazo, la toma del cuartel Freites en Barcelona y otros combates armados…

…en lugar de un posible gobierno nacional revolucionario, se impone la aceptación de una democracia de carácter representativo parlamentarista de diálogo con la gran burguesía, incluyendo la conciliadora paz laboral y el gobierno liberal de centro derecha, evadiendo el hecho cumplido de que la derecha partidista, justo acababa de firmar el acuerdo de Nueva York (1957) con el astuto imperialismo yanqui, representado en la Casa Blanca por Allen Dulles, pacto anticomunista promovido hábilmente por las corrientes de Rómulo Betancourt al frente de los socialdemócratas de derecha de Acción Democrática y Rafael Caldera como jefe ultraconservador del partido confesional COPEI, dos reconocidos partidos burgueses proimperialistas apoyados por los grupos oportunistas de Unión Republicana Democrática dirigida por el 'equilibrista' Jóvito Villalba. Acuerdo anticomunista ratificado por los mismos tres chiflados el mismo año 1958, en la Quinta Punto Fijo de Rafael Caldera. Esto resultó un error fatal.

Gracias a las posiciones quietistas del etapismo de izquierda y al agresivo Pacto proimperialista de Rómulo Betancourt, AD y su coalición, el imperialismo norteamericano y la ultraderecha cívico-militar pudieron estafar las elecciones del año sesenta. Acto seguido, las policías de la "democracia representativa" allanaron el Congreso de la República, encarcelaron a los diputados comunistas, miristas y nacionalistas, desatando una represión sin precedente en Latinoamérica de atropellos, asesinatos, prisiones masivas y miles de 'desaparecidos'.

A lo largo de 30 años, millares de activistas, cuadros comunistas, marxistas y demócratas fueron torturados y asesinados brutalmente en las calles, campos y los tenebrosos antros militares de los T.O. -teatro de operaciones militares- creados por la pedagogía terrorista 'Escuela de las Américas' controlada 

jueves, 1 de enero de 2026

Saludos camaradas y amigos del partido, en este fin de año 2025.

Partido Revolucionario de los Trabajadores.


Saludos camaradas y amigos del partido, en este fin de año 2025.

¡2026: año de consolidación, desarrollo y extensión del partido proletario!

1. Difundiendo el programa de lucha de nuestro partido.
2. Enfrentando al imperialismo anglo-yankee, a sus aliados de la OTAN y compañía.
3. Fortaleciendo el frente amplio antiimperialista y antifascista del pueblo.
4. Desenmascarando a los reformistas dentro del proceso revolucionario, cómplices de los monopolios capitalistas y la dependencia.

Fortaleciendo la disciplina, la mística y la solidaridad proletaria del PRT.

¡Todos contra el imperialismo y sus cómplices!

· Por la disolución de los monopolios capitalistas.
· No a la especulación de los precios.
· Congelación de los precios de la canasta básica, ya.
· No a las privatizaciones de las empresas estratégicas.
· No a la dolarización de la economía.
· No a la bonificación del salario; que la crisis la pague la burguesía, no los trabajadores.
· Castigo para la corrupción.
· Por un estado obrero, campesino y comunal.

¡Únete, lucha, venceremos!

Dirección Nacional del PRT.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

COMUNICADO POLÍTICO URGENTE ¡CONTRA EL BLOQUEO CRIMINAL IMPERIALISTA! ¡POR LA SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA Y LA DEFENSA DE LA SOBERANÍA VENEZUELANA!

COMUNICADO POLÍTICO URGENTE
¡CONTRA EL BLOQUEO CRIMINAL IMPERIALISTA!
¡POR LA SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA Y LA DEFENSA DE LA SOBERANÍA VENEZUELANA!!

Ante las declaraciones bélicas y la orden de bloqueo total emitida por el expresidente norteamericano Donald Trump, el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) declara lo siguiente:

1. DENUNCIAMOS ENERGICAMENTE esta nueva y escalofriante escalada de agresión del imperialismo yanqui contra la República Bolivariana de Venezuela. Las palabras de Trump no son una mera bravata; son la expresión pública de un "plan de agresión económica, política y militar organizado y dirigido directamente por las burguesías norteamericana", tal como lo ha analizado nuestro partido. El llamado a rodear Venezuela con "la Armada más grande jamás reunida" y a un "bloqueo total y completo" constituye un acto de terrorismo de Estado internacional, una declaración de guerra no convencional que busca someter por hambre, asfixia económica y fuerza militar a un pueblo soberano.
2. DESENMASCARAMOS LA MENTIRA FUNDAMENTAL de este discurso. No existe "petróleo, tierras y otros activos robados" a Estados Unidos. Lo que Trump llama "robo" es el ejercicio legítimo e inalienable de la soberanía nacional sobre los recursos naturales, consagrado en la Constitución Bolivariana. Esta acusación es el pretexto cínico del gran capital monopolista petrolero-minero anglo-norteamericano para justificar el saqueo. Su objetivo, como hemos señalado, es "expropiar nuestros recursos naturales" y proceder a la "balcanización dividiendo al país", en función de "reacomodar su crisis estructural".
3. RECHAZAMOS ABSOLUTAMENTE la infame designación del Estado venezolano como "organización terrorista extranjera" y la criminalización de sus migrantes. Estas calumnias, propias de un "psicópata" (según nuestra caracterización de Trump), buscan crear un manto de legitimidad para una intervención aún más abierta y violentar los derechos humanos de millones. Es la misma lógica que ha justificado masacres y golpes de Estado en toda Nuestra América.
4. IDENTIFICAMOS EL CONTEXTO GLOBAL de esta agresión: "la profunda crisis histórica del capitalismo" que estremece al "anacrónico y despiadado sistema capitalista". La desesperación de las burguesías norteamericana e inglesa, encarnadas en figuras como Biden y Trump, es síntoma de un sistema "agresivo, militarmente enloquecido" que, en su declive, pone en peligro a la humanidad entera. El ataque a Venezuela es un ensayo para imponer su dominio sobre toda la región. 

NUESTRA POSICIÓN Y NUESTRA LUCHA:

El PRT, fiel a los lineamientos ratificados en su IV Congreso (2021), llama a la acción inmediata y unitaria:

· FORJAR EL FRENTE AMPLIO ANTIIMPERIALISTA Y ANTIFASCISTA: Hoy más que nunca es urgente concretar la unidad de "todo el pueblo explotado y oprimido por los monopolios internacionales y sus socios locales". Este frente debe tener un claro principio de clase, dirigido por el proletariado obrero, campesino y comunal, para no caer en desviaciones reformistas o capituladoras.
· DEFENDER LA AUTONOMÍA Y EL PROGRAMA DE LA CLASE OBRERA: Frente a la agresión imperialista, el movimiento obrero debe "dar el salto político, liquidar el nefasto economismo" y elevar su lucha al nivel de la política revolucionaria. La defensa de Venezuela es parte de la lucha por el socialismo revolucionario. Los sindicatos y organizaciones populares deben pronunciarse contra este bloqueo desde una posición clasista, independiente de cualquier burguesía, incluida la "burguesía monopolista interna acantonada principalmente en Fedecámaras-Venamcham", cómplice histórica del imperialismo.
· INTERNACIONALIZAR LA LUCHA: La batalla por Venezuela es la batalla de todos los pueblos. Debemos impulsar la solidaridad activa con los trabajadores y el pueblo venezolano, coordinando con las fuerzas antimperialistas del continente y del mundo. Los nuevos bloques de fuerza (BRICS, ALBA) son herramientas en esta confrontación geopolítica, que debemos empujar "no hacia el capitalismo sino hacia el socialismo revolucionario".
· EXIGIR AL ESTADO VENEZOLANO UNA POLÍTICA CONSECUENTE: El gobierno debe actuar con la máxima firmeza diplomática y preparación popular para defender la soberanía. Demandamos:
  · Rechazo total a cualquier negociación que implique ceder soberanía sobre los recursos naturales.
  · Fortalecimiento de la defensa popular y miliciana.
  · Aplicación estricta de los artículos progresivos de la Constitución, como el Artículo 113 que prohíbe los monopolios y el Artículo 303 (en su parte favorable), bloqueando cualquier intento de privatización o entrega al capital transnacional.
  · Cumplimiento de un salario digno y protección de los derechos laborales de la LOTTT, como base para la unidad del pueblo frente a la agresión.

¡LLAMADO FINAL A LA ACCIÓN!

Las amenazas de Trump confirman que la lucha de clases ha entrado en una fase superior a nivel internacional. No es hora de vacilaciones.

¡ORGANIZACIÓN, LUCHA Y UNIDAD POPULAR!
¡FUERA EL IMPERIALISMO Y SUS AGENTES LOCALES DE VENEZUELA!
¡NI UN PASO ATRÁS EN LA DEFENSA DE LA SOBERANÍA Y LOS RECURSOS NATURALES!
¡POR EL SOCIALISMO REVOLUCIONARIO Y LA SEGUNDA Y DEFINITIVA INDEPENDENCIA!

¡UNETE, LUCHA, VENCEREMOS!

Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT)
Fecha de Emisión 16/12/2025

martes, 16 de diciembre de 2025

FRENTE NACIONAL ANTIMPERIALISTA POR LA DEFENSA DE LOS INTERESES NACIONALES COMITÉ REGIONAL DEL ESTADO BOLÍVAR

FRENTE NACIONAL ANTIMPERIALISTA POR LA DEFENSA DE LOS INTERESES NACIO

NALES
COMITÉ REGIONAL DEL ESTADO BOLÍVAR

Análisis de la coyuntura actual: entre la guerra mundial, el reformismo y la necesidad del socialismo científico

Hoy, diversos sectores debaten sobre la guerra mundial, su escalada y el riesgo de que se extienda a América Latina como un teatro de conflicto regional. El auge de ideologías fascistas, impulsadas por las potencias imperialistas como producto de la crisis estructural del capitalismo y la pugna por un nuevo reparto del mundo y un nuevo orden económico internacional, es un fenómeno palpable.

Lamentablemente, muchas opiniones dentro de la militancia y los cuadros de partidos no superan el nivel del halago a las nuevas tecnologías bélicas o la exaltación de la potencia militar de los países, lo cual no es más que un triunfo de la industria armamentista. Se observa un abandono del análisis de la lucha de clases a escala global, y en Venezuela, mucho más. El chovinismo nacionalista, el reformismo, el economicismo y el militarismo desvían el razonamiento táctico y estratégico del proletariado.

En este contexto, el presente texto busca ofrecer una orientación a los revolucionarios, militantes y simpatizantes sobre la dirección que debe tomar nuestra lucha.

La posibilidad desaprovechada y el dominio del reformismo

Consideramos que existe una gran posibilidad histórica en el gobierno del Presidente Nicolás Maduro para reencauzar al país hacia una radicalización que apunte al socialismo real, dado que las condiciones objetivas son palpables. Como señaló Lenin: “Para un marxista es indudable que la revolución es imposible sin una situación revolucionaria; además, no toda situación revolucionaria desemboca en una revolución”.

Sin embargo, sostenemos que el gobierno no asumirá esta gran posibilidad de radicalizar el proceso hacia el socialismo científico con todas sus categorías. La razón es que tanto la dirección gubernamental como sectores de la clase obrera están dominados por el reformismo electoralista, el economicismo puro y el nacionalismo chovinista.

Un ejemplo claro es la reciente declaración presidencial que celebra la creación del Consejo Nacional de Economía, consolidando una “alianza indestructible” entre el empresariado privado venezolano y el gobierno, expresando plena confianza en el sector productivo privado para alcanzar grandes metas nacionales, desde la industria automotriz hasta la producción de alimentos.

Nos preguntamos: ¿Dónde queda la clase trabajadora y asalariada en esta “alianza indestructible”? ¿Acaso Fedecámaras y Venecham, históricos representantes de los monopolios que llegaron a ejecutar un golpe de Estado contra el Presidente Hugo Chávez, pueden ser clasificados como pequeños emprendedores? La política del Comandante Chávez fue, precisamente, desarrollar las fuerzas productivas del país enfrentando la férrea oposición de estos mismos sectores monopólicos.

Venezuela no puede desarrollar sus fuerzas productivas en alianza con los monopolios. Esta “alianza indestructible” no sale del marco del capitalismo y, menos aún, conduce al socialismo “por sí sola”. Un proceso así, si no está dirigido por la clase trabajadora, puede presentar contradicciones con el imperialismo, incluso llegar a la guerra o la lucha armada, pero también puede acabar en acuerdos y negociaciones con el mismo imperialismo. La dirección del proceso bolivariano (el gobierno) no está abordando la posibilidad de radicalizar hacia una revolución socialista, sino que se inscribe en cambios y reformas de carácter nacional-burgués.

El socialismo ausente y la contradicción fundamental

El gobierno no asume la revolución socialista porque teme radicalizar con medidas hacia un modo de producción socialista y le teme a la clase trabajadora organizada y consciente. El socialismo revolucionario no es su objetivo estratégico.

Esto deja abierta la confrontación de clases en el marco de la contradicción fundamental (capital-trabajo), por la instauración del modo de producción socialista.

Declaraciones antimperialistas correctas, pero insuficientes

Valoramos positivamente declaraciones recientes como las del Ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, quien alertó sobre las pretensiones de Estados Unidos para impedir el avance del modelo socialista, definiendo este avance en términos de identidad nacional, soberanía, patriotismo y una sociedad próspera. Apoyamos estas posiciones antimperialistas y la preparación para la defensa nacional.

Es indudable que un país que mantenga una lucha antimperialista y aspire al socialismo requiere desarrollar todas sus fuerzas productivas y sociales internamente. Venezuela tiene las condiciones indispensables para ello. No obstante, la condición fundamental es el paso de la lucha nacional-burguesa a la inseparable lucha por la revolución socialista. Hoy es muy difícil separar la lucha nacional antimperialista de la lucha por el socialismo. La guerra mundial tiene un carácter imperialista; la defensa de Venezuela tiene un carácter nacional antimperialista, producto de la agresión de EE.UU., la OTAN, Inglaterra y Francia por balcanizar al país como parte del reparto del mundo.

Nosotros apoyamos las acciones antimperialistas que asuma el gobierno bolivariano frente a la agresión constante. Sin embargo, creemos que estos esfuerzos están centrados en consolidar un capitalismo nacional que, si bien puede tener una posición revolucionaria frente al imperialismo en este momento, no es socialista.

La discusión urgente: ¿Qué socialismo y bajo qué dirección?

Surgen entonces preguntas cruciales: ¿Cuál es la posición de los constituyentistas obrero-sindicalistas y de los sectores del proletariado sobre el punto del socialismo? Desde el análisis del Comité Regional Bolívar, consideramos que ni siquiera se ha planteado el papel que debe jugar el proletariado en la actual coyuntura, ni se ha puesto para la discusión en el congreso obrero si la clase trabajadora debe tomar el poder y dirigir el país.

Es pertinente recordar que el Presidente Maduro decretó el inicio del “Gobierno de Transición Comunal al Socialismo”, anunciando un plan estratégico para 2026 para fortalecer el poder popular. El gobierno aborda el problema del “Socialismo” porque es consciente de que la contradicción nacional (antimperialista) no resuelve la contradicción fundamental capital-trabajo.

Pero, ¿de qué socialismo se trata? ¿Es el socialismo comunal que utiliza las “estructuras” existentes sin cambiar las estructuras capitalistas burguesas? Este punto debemos abordarlo con urgencia, sobre todo la clase trabajadora, porque hay socialismos y socialismos: socialismo burgués (que le gusta a la burguesía y al imperialismo), socialismo proletario y científico (que nos gusta a nosotros), socialismo “gay”, “rosa”, socialdemócrata, etc.

Ante la pregunta de si los delegados al congreso obrero están planteando esta discusión, respondemos con un NO rotundo. Este planteamiento es a favor de la clase trabajadora. No sabemos por qué, pero el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones.

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CONVERSATORIOS EN EL FRENTE ANTIIMPERIALISTA Y ANTIFASCISTA – REGIÓN CAPITAL

Compañeros y compañeras: La hora es de claridad ideológica, de organización independiente de la clase trabajadora y de preparación para la disputa estratégica por el socialismo científico.

POSICIÒN DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO DE LOS TRABAJADORES. PRT. ANTE LA CONVOCATORIA DE UNA CONSTITUYENTE SINDICAL

INFORMACIÒN. PARTIDO REVOLUCIONARIO DE LOS TRABAJADORES (PRT)   
POSICIÒN DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO DE LOS TRABAJADORES. PRT. ANTE LA CONVOCATORIA DE UNA CONSTITUYENTE SINDICAL.


Por Otto Van der Velde Q.

   Se ha convocado a la instalación nacional de una Constituyente sindical venezolana. Esta convocatoria está hecha en un marco muy especial debido a los planes en curso del capital imperialista mundial contra el pueblo, la nación venezolana, de toda Latinoamérica y del Caribe. Plan de agresión económica, política y militar organizado y dirigido directamente por las burguesías norteamericana e inglesa, encabezada por los desesperados gobiernos imperialistas de Joe Biden y Donald Trump.

Se trata, como hemos dicho, de una ofensiva general del capitalismo internacional y local, no solo contra la unidad y la soberanía nacional de nuestros pueblos apuntando a la balcanización dividiendo al país para expropiar nuestros recursos naturales. Se trata de una agresión directa contra el pueblo venezolano, en especial contra el movimiento obrero campesino y comunal, como fuerza de trabajo de explotación necesaria para los nuevos planes geopolíticos mundiales del imperialismo norteamericano y sus aliados europeos de la Otan; planes que se levantan en un escenario internacional de profunda crisis histórica del capitalismo, estremeciendo el anacrónico y despiadado sistema capitalista de explotación planetario, azote de la humanidad por más de quinientos años de existencia; sistema desgastado, agresivo, militarmente enloquecido por un desbarajuste interno que no puede controlar, menos aún superar e intenso intenso en la sociedad anglo norteamericano que bien representan sus dictadores de turno en el partido demócrata o republicano, bandas partidistas corruptas, demenciales, que han dejado de ser secretas, gracias al despistado Joe Biden y el psicópata Donald Trump.

La descomunal crisis de estructura que tambalea al imperialismo anglo norteamericano y sus aliados, realmente pone a la especie humana en peligro de ser aniquilada por una tercera guerra mundial de carácter nuclear; pero al mismo tiempo, la profunda crisis imperialista abre la posibilidad, como nunca, de mandar al foso de la historia al desastroso capitalismo imperialista yanqui con todos sus aliados cómplices, estén donde estén. Eso es inevitable y los nuevos bloques de fuerza son una herramienta muy poderosa para alcanzar ese objetivo.

   En el IV Congreso de nuestro partido celebrado en el 2021, los delegados nacionales debatiendo sobre el problema internacional y sus incidencias internas, en los análisis del tema previeron el ahondamiento de la crisis del capital monopolista local e internacional, particularmente del norteamericano, sus reacciones de hostigamiento, bloqueos e intervenciones militares contra Venezuela, en función de saquear sus grandes recursos naturales, considerando su utilización por Venezuela y sus aliados como un gran peligro antimperialista, dada la trayectoria histórica de lucha revolucionaria que ha tenido el país a lo largo de su historia, además, por ser puerta de entrada a su <patio trasero> latinoamericano-caribeño, pero sobre todo porque los abundantes recursos naturales de Venezuela son fundamentales para el imperialismo reacomodar su crisis estructural .

  Nuestro Congreso votó entonces. a favor de organizar en el seno del proletariado, de todo pueblo explotado y oprimido por los monopolios internacionales y sus socios locales, la formación del frente amplio antimperialista y antifascista, todo ello, respetando rigurosamente los principios de clase del proletariado, lo cual se viene haciendo.

   Un frente de liberación nacional referido por la lucha de clases, de forma que el proletariado obrero campesino y comunal pueda dirigir los combates de la clase obrera en defensa de sus derechos políticos y laborales de los trabajadores y el pueblo; de luchar por programa antimperialista del socialismo en lucha por el poder político en el marco del nuevo estado de todo el pueblo, única garantía de un desarrollo nacional soberano, solidarios con los pueblos latinoamericanos caribeños y del mundo.

   Para llevar a cabo la gran lucha antimperialista por el socialismo revolucionario y la unidad nacional independiente, es necesario que el movimiento proletario obrero al lado de la unidad campesino comunal, recoja en su programa de lucha de clase, el principios inviolable de la autonomía como clase histórica, en combate permanente contra la explotación capitalista pública o privada, pero que al mismo tiempo manejando con inteligencia y amplitud la complicada geopolítica mundial que ha tomado la lucha de clase general.

   Este principio de la autonomía obrera como clase es fundamental para resolver cualquiera táctica nacional e internacional soberana, para sostener los combates políticos, económicos o militares del clasismo, tanto en el campo nacional como internacional, por lo que debe ser ratificado en este evento Constituyente como asunto de principio para todo el movimiento obrero avanzado.

Histórica y políticamente la clase obrera tiene que mantener su autonomía, la independencia como clase, así como los instrumentos propios de la clase proletaria, el partido y el programa de lucha por el poder político, su derecho histórico como clase anticapitalista.

   Deben por ello los sindicatos, gremios, consejos, ligas y demás organizaciones de los trabajadores urbanos y rurales, dar el salto político, liquidar el nefasto economismo en sus filas, elevar la lucha económica y laboral del movimiento obrero a los niveles superiores de la política revolucionaria, aprender a dirigirla, organizarla y llevarla como orientación de lucha al pueblo.

  Toda a la clase trabajadora con el programa proletario de lucha, de ponerse al frente de la nueva geopolítica empujándola no hacia el capitalismo sino hacia el socialismo revolucionario. Los nuevos bloques que se forman, los Brics, el Alba y otros, constituyen una formidable palanca para acabar de derribar el podrido sistema yanqui y sus aliados, lo cual solamente será posible si el proletariado obrero campesino comunal de Venezuela y del continente, internacionalizan sus enfrentamientos contra el gran capital en esta nueva batalla de la historia revolucionaria.

   La Constituyente Sindical debe pronunciarse contra el capital monopolista interno acantonado principalmente en Fedecàmaras-Venamcham, que ha demostrado ser, desde principio del sigo veinte, un vulgar eslabón del imperialismo petrolero-minero inglés y norteamericano. Servilismo de larga data, que durante el punto fijismo aplicó el vergonzante Pacto anticomunista de Nueva York firmado por Betancourt, Caldera y Villalba en 1957; igual perversidad demostró la gran burguesía venezolana y extranjera en la insurrección popular del 23 de enero contra el militarismo de derecha; así mismo lo hizo en las masacres contra el movimiento revolucionario armado de los años sesenta y setenta, política que continuo en 1989 y en el ensangrentado golpe magnicida contra el presidente constitucional Hugo Chávez, plan montado en directo por el gobierno de Estados Unidos y sus lacayos europeos, presidido internamente por la directiva golpistas e impune de Fedecàmaras-Venamcham, encabezados entonces por Carmona Estanga y otros conspiradores hasta hoy sin castigo legal, plan terrorista del 11 de abril del 2002-2003 derrotado por la insurrección popular del 13 de abril y los meses siguientes.

   La burguesía monopolista y sus cómplices, han hecho pública su intención de quitar o reemplazar a través de una reforma constitucional, los artículos más progresivos de la constitución bolivariana, como el Artículo 113 que prohíbe los monopolios capitalistas, igual que la primera parte del incoherente Artículo 303 que bloquea las privatizaciones o semiprivatizaciones estratégicas a través de empresas mixtas, zonas especiales u otros proyectos del capital, lesionando así la soberanía nacional y los derechos laborales del trabajador, lo cual esta garantizado en la segunda parte del mismo Artículo que contradictoriamente se lo permite eso a las transnacionales, gracias al <inciso> que en 1999 introdujeron en la ANC, los delegados oportunistas de los monopolios internos e internacionales y que ya están prestos a culminar su tarea.

   La constituyente debe igualmente aprobar que se cumplan los artículos que sancionan un salario digno a nivel de la canasta básica, cumpliendo con los derechos laborales que son conquistas inalienables de la lucha proletaria; la Asamblea obrera, votar favorablemente para que se castigue los culpables de la dolarización de los precios que mata de hambre al pueblo y a todo aquel o aquella que vulnere los derechos ciudadanos, exigiendo, por el contrario, el cumplimiento estricto de los derechos constitucionales, protegiendo sobre todo los artículos progresivos de la LOTTT, que es otro objetivo a deformar por la gran burguesía y sus colaboradores en anunciada Reforma Constitucional.    

   Finalmente diremos que el movimiento obrero recuerda que no es la primera convocatoria de una Constituyente Sindical. El 3 de marzo de 2008 por instancia del presidente Hugo Chávez, en acuerdo con el PRT, la vicepresidencia de la Asamblea Nacional, con delegados de la dirección del Psuv, sindicatos y sectores revolucionarios. Se convocaron varias plenarias para celebrar la Constituyente Sindical, los debates se efectuaron en la Casa sindical del Paraíso y en la Ciudad vacacional de Los Caracas resumiendo en su Declaración de Principios, los siguientes puntos: 1. Luchar por la unidad y cohesión de todo el movimiento trabajador.2. Defender la conciencia, los objetivos y la autonomía política de la clase obrera, en la lucha por el poder que hoy se intensifica en Venezuela y el mundo.3. Detener, la ofensiva de la derecha y los reformistas contra los sindicatos, defendiendo los derechos laborales y políticos del movimiento trabajador.4. Luchar por defensa del programa y los interese de la clase obrera para poner a la clase proletaria al frente del proceso revolucionario venezolano. De este Documento se reprodujeron varias ediciones, incluyendo nuestra prensa de El Proletario, Unidad Obrera y otras publicaciones de ciruclaciòn nacional.
                                           UNETE LUCHA VENCEEREMOS.

                           Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT)

viernes, 3 de octubre de 2025

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN VENEZUELA Y QUÉ HACER?

Material Propagandístico del PRT

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN VENEZUELA Y QUÉ HACER?



José Núñez


La interrogante es clara y fuerte: hay que entender lo que está pasando en Venezuela. Se trata de la ofensiva del capital transnacional monopólico, del imperialismo norteamericano y sus lacayos europeos de la OTAN, junto a sus aliados y seguidores dentro del país. Estos imponen a trocha y mocha mecanismos que reducen drásticamente los costos de mano de obra (directa e indirecta), aplicados bajo las siguientes modalidades:


1. Reducción del gasto público en seguridad social.

2. Empleo de mano de obra barata, devaluada o casi semi-esclava, a través de la tercerización y flexibilización salarial.

3. Deslocalización a zonas de bajos salarios, favorecida por la aplicación de nuevas tecnologías de punta.

4. Imposición de gobiernos genuflexos o títeres y otros con características seudo-democráticas en favor del imperialismo monopólico y depredador.

5. La amenaza y su concreción a través de la guerra de rapiña o guerra imperialista, cuyo significado es el robo del territorio y de los recursos del país, con la destrucción de su infraestructura, el desplazamiento y la muerte de sus habitantes.


Todo se justifica con su maquinaria de imposición ideológica, pero lo concreto, debajo del “barniz”, es la apropiación más primitiva: la apropiación de territorios, recursos y la explotación más cruel e inmoral del mayor rendimiento de la plusvalía, generada por la fuerza de trabajo asalariado, en un sistema deshumanizado. Las características de los inicios del capitalismo palidecen ante el refinamiento y la aplicación de métodos científicos que no estaban disponibles en la época inicial del capitalismo. Esta etapa se definió en su momento como fase de acumulación primitiva, pero hoy es su componente principal.


Los aspectos mencionados tienen mucho que ver con nuestro país, ya que desde adentro se están ofertando inmensos recursos energéticos y minerales estratégicos como rodio, torio, coltán, oro, entre otros. Además, como plus, mano de obra extremadamente barata y con leyes aprobadas como Zonas Especiales Económicas (ZEE), Ley Antibloqueo, Ley de Inversión Extranjera, la Exención de Impuestos a la Inversión (2018) y a la Importación (2020), la Eliminación del Control Cambiario (2019) y la dolarización transaccional de la economía, aceptada desde el Estado. Estas leyes y normas deben ser revisadas y algunas derogadas, debido a las condiciones actuales de amenaza, como una posible invasión y guerra auspiciada por el imperialismo norteamericano, sus lacayos europeos de la OTAN y sus aliados internos.


Es imperioso corregir a la brevedad posible la vulneración estructural de derechos laborales, expresada en uno de los salarios mínimos más bajos de América Latina y del mundo.


¿Qué nos toca hacer hoy para enfrentar esta situación?


En primer lugar: desechar las ilusiones y disponerse para la lucha, identificando a nuestro enemigo principal: el imperialismo y su sistema explotador, el capitalismo en su fase superior. En segundo lugar: ideologizarse aceleradamente para poder comprender y unificar las ideas, en función de nuestros intereses de clase. Tercero: organizarnos para defendernos y avanzar en la lucha, al mismo tiempo que unificamos como un todo para abatir a los aduladores, oportunistas, vacilantes y embaucadores de toda laya. Cuarto: desarrollar una organización política de la clase obrera. Quinto: desarrollar una correcta política de alianzas con otras clases y sectores, con independencia y autonomía, para ejercer nuestro propio programa de lucha antiimperialista y anticapitalista y por una verdadera transformación de la sociedad venezolana, aplicando un programa socialista revolucionario o científico.


¡Alto al genocidio israelí contra los palestinos!


¡¡Yankees, go home!!


Por un gobierno obrero, campesino y comunal.


¡Únete y lucha, venceremos!


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miércoles, 24 de septiembre de 2025

A PROPÓSITO DE LA PROVOCACIÓN MILITAR IMPERIALISTA ANGLO-NORTEAMERICANA, DEL PROGRAMA DE LUCHA PROLETARIA Y DE LA UNIDAD NACIONAL REVOLUCIONARIA

A PROPÓSITO DE LA PROVOCACIÓN MILITAR IMPERIALISTA ANGLO-NORTEAMERICANA, DEL PROGRAMA DE LUCHA PROLETARIA Y DE LA UNIDAD NACIONAL REVOLUCIONARIA



Otto Van der Velde Q.

En el IV Congreso del Partido Revolucionario de los Trabajadores -PRT- celebrado en Caracas en diciembre del año 2021, los delegados nacionales del PRT debatieron intensamente una serie de temas políticos importantes sobre la situación internacional y nacional. Fueron debates intensos cuyos resultados el tiempo ha demostrado ser, en gran medida, válidos. Entre estos podemos comentar, dada su relevancia y actualidad, las siguientes conclusiones del debate:

1. La crisis del imperialismo anglo-norteamericano y sus aliados de la Unión Europea-NATO, es decir, del llamado “imperialismo occidental”, no es una crisis cíclica más, sino una crisis estructural e histórica, en el marco de un sistema capitalista en decadencia general de carácter irreversible, que, comenzando con la ola de bancarrotas industriales y financieras de 2007, se extiende en zigzag desde aquellos acontecimientos hasta la actualidad.

   No es, por tanto, un desajuste pasajero de carácter circunstancial; es una crisis de fondo que incide notablemente en el eje mundial de hoy, es decir, prolongada y determinante para tales fuerzas del capital. Tal condición general –que aumenta sus efectos a diario– hace evidente su declive en 2025, siendo políticamente notoria tal decadencia en los gobiernos de una burguesía demócrata o republicana, incapaces y torpes como Biden o Trump, que ahora son las cabezas visibles del imperialismo liberal o conservador de Estados Unidos, cuyas decisiones arrastran a la Unión Europea y a todos sus seguidores internacionales, tambaleando el sistema imperialista mundial.

   Tal situación general del imperialismo abre grandes posibilidades concretas para un ascenso internacional del proletariado hacia el poder político, confirmando la tesis marxista de que será la clase obrera y sus aliados históricos quienes sean los sepultureros históricos del capitalismo. Esta situación no escapa a Venezuela ni a las naciones del área latinoamericana-caribeña.

2. La estrategia imperialista central para superar su gran crisis es la reconcentración de sus fuerzas político-militares en el rico "patio trasero" del imperio, que no solo es una denominación humillante y particularmente acuñada contra Venezuela, sino que denota los grandes recursos naturales que posee nuestra nación en petróleo, minería, recursos acuáticos, oro y otras riquezas, sin las cuales la barbarie imperialista anglosajona tendrá sus días contados en la nueva geopolítica mundial.

   Al mismo tiempo, la vieja opresión de Estados Unidos y sus aliados olvida que tan valiosos recursos, propios de un país oprimido, son indispensables para lograr un gran desarrollo nacional integrado socialmente; por tanto, el pueblo venezolano de ningún modo permitirá tal saqueo. Ambas condiciones, opresión y desarrollo, son las mismas para toda Latinoamérica, pero repetimos, particularmente para Venezuela.

   Para los imperialistas, no es más que una política tradicional de saqueo en momentos de crisis profunda, significando para el gran capital un recurso de vida o muerte para las ganancias extraordinarias de su burguesía. Este plan invasor imperialista se desarrolla en medio de la actual reorganización geopolítica general del mercado internacional y local, similar a lo que ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial, incluyendo la idea de balcanizar y fragmentar territorialmente al continente, siguiendo el modelo colonialista aplicado a partir de los años 80 en Yugoslavia, Checoslovaquia, parte de Europa del Este, Libia, Irak, África y Asia. Esta geopolítica de división territorial está controlada militarmente por sus fuerzas imperialistas de ocupación, plan que, como sabemos, ya ha comenzado, al igual que la resistencia antimperialista del pueblo venezolano, latinoamericano y caribeño.

3. Ante tan negro panorama, nuestro IV Congreso y sus plenos sucesivos ratificaron la línea de organizar un gran frente amplio antimperialista y antifascista, tanto nacional como internacional, contra semejante estrategia colonial del imperialismo del siglo XXI, sus aliados europeos y los "arrastrados" del área, enganchados en el servilismo de los monopolios locales como Fedecámaras, Venamcham, o de los partidos de derecha de turno, dentro o fuera de la nación venezolana.

4. Este gran frente de lucha liberadora antimperialista no va hacia el capitalismo nacional dependiente y neocolonial, sino hacia el socialismo revolucionario. Considerando el reconocido principio estratégico de Von Clausewitz de que "la guerra es la continuación de la política por otros medios", es también la continuación de las clases, y la lucha de clases por esos medios. Por ello, el movimiento clasista obrero, todo el proletariado campesino-comunal, debe organizar, de hecho, dirigir un Estado Mayor obrero campesino-comunal y un programa de lucha que represente, como nación y como clase, sus intereses en cualquier tipo de confrontación. La guerra antimperialista por la soberanía y unidad nacional es, igualmente, la continuidad política de la lucha de clases nacional e internacional, no del patrioterismo burgués, que es una fábrica de carne de cañón de los "de abajo" para aumentar los negocios de los "de arriba", sino para alcanzar una unidad nacional soberana en la lucha antimperialista, con un sentido de unidad no patriotero, sino de clase, de soberanía plena contra la opresión imperialista, y así mismo, contra la explotación de los monopolios capitalistas internos, que han demostrado desde el 23 de enero de 1958 hasta el 11 de abril de 2002-2003, ser la quinta columna o el caballo de Troya del imperialismo angloyanqui, que hoy nos bloquea y nos agrede.

   Se trata del principio de que la patria, su unidad y soberanía, desde el programa de lucha proletario, nada tiene que ver con el lucro y los intereses del mercado capitalista, ni con la manipulación emotiva del cliché de "la patria" a secas, sino con los intereses patrios del pueblo explotado y oprimido, que está obligado a mantener con firmeza, aun con toda la amplitud y concesiones políticas necesarias, sus propios derechos sociales e ideológicos. Por ello, la asociación ideológica del concepto "patria antimperialista" y soberana, equitativa y de iguales derechos sociales, políticos y económicos. Este principio es la condición sine qua non para lograr la formación de un gran frente policlasista amplio contra la intervención político-militar del imperialismo mundial y sus aliados. El proletariado combate a la burguesía invasora y lo hace, como hasta ahora lo ha hecho, con su propio programa de lucha que no excluye sus intereses como pueblo.

   En consecuencia, es necesario presentar un claro, amplio y muy concreto programa político antiimperialista y antimonopolista, contrario a las habituales maniobras reformistas de quienes pretenden: a) convertir a las masas en un gran títere para alcanzar los intereses de una gran burguesía local y mundial, alienada a los negocios de guerra, que en el siglo XXI resulta en una conflagración de muerte y destrucción sin paralelo para la especie humana. Esto, si bien es vital para los intereses imperialistas dada su crisis histórica, no lo es para el histórico sentido de paz y solidaridad que caracteriza al pueblo venezolano; b) salvar al anacrónico sistema capitalista venezolano, dependiente, tan explotador como generador de pobreza y atraso, un sistema diestro en "pañitos de agua caliente" ante la estructura monopólica de un sistema antinacional, anti-proletario, que ha fracasado estrepitosamente y debe ser reemplazado por un desarrollo nacional independiente, autónomo, solidario, de paz, igualdad y bienestar social.

5. Nuestras diferencias con los sectores reformistas, dentro o fuera del país, y sus diversos gobiernos, tienen un carácter político distinto a nuestras diferencias globales con el imperialismo hegemónico anglosajón y sus socios golpistas de los años sesenta y del 11 de abril; es decir, con los monopolios privados internos. Estos son los sujetos principales de la contradicción general, entre clases opresoras y explotadoras versus clases oprimidas y explotadas, cuyo desenlace tiene que ver con el desenlace de la contradicción fundamental histórica entre capital y trabajo, que afecta tanto al programa amplio de liberación nacional antimperialista como al curso revolucionario socialista.

6. Nuestras diferencias ideológicas con los sectores reformistas y nacional-reformistas dentro del proceso, el Estado y los partidos policlasistas no son las mismas que la contradicción anticapitalista fundamental representada por los monopolios capitalistas internos, una clase "de arriba", que, como se sabe, desestabiliza e inexplicablemente queda impune a pesar de sus descaradas tropelías, su mísero aporte del 1% al PIB, que además lo goza completo con excepciones y ayudas, e incluso a pesar del propio artículo 113 de la Constitución Bolivariana que los prohíbe tajantemente. Tampoco son estas diferencias las mismas que nuestro Partido mantiene ante las políticas de rapiña y saqueos fascistas del imperialismo anglo-norteamericano. Se trata de diferencias y críticas de orden ideológico-político, firmes y duras, pero de ese orden.

   Por lo tanto, entendiendo que la cuestión nacional y la lucha de clases son dos fases de la lucha venezolana, vinculadas y concretas, pero no iguales, las respuestas políticas son claras tanto en el campo nacional antimperialista como en el campo socialista. De hecho, en una situación como la actual, los revolucionarios, especialmente los socialistas y marxistas, debemos explicar a las masas los porqués de tales desigualdades históricas, lo que une o diferencia las cosas en la combinación de los choques entre opresores y oprimidos, y entre capital y trabajo; en la dinámica unitaria contra el enemigo común: el imperialista y los monopolios capitalistas locales, estableciéndose por esa vía liberadora una dialéctica complementaria, básica y determinante en los combates contra la dependencia y el neocolonialismo, un curso que, correctamente implementado, llegará fortalecido al socialismo científico.

   Se trata de una línea unitaria de carácter estratégico como antimperialista propuesta por la clase proletaria, en el entendido de que la lucha nacional pasa por la lucha de clases, no al revés. De allí que una defensa nacional contra el imperialismo pase por la defensa de los derechos e intereses de clase; esto es, por el programa, derecho que, como todas las clases y sectores de clase, también tiene el proletariado y sus aliados revolucionarios para organizar un Estado de clase de nuevo tipo, poniendo fin al prolongado proceso interrumpido del Estado capitalista que no termina de morir y al Estado socialista que no termina de nacer.

   Entendemos, por la propia experiencia política venezolana desde el 23 de enero de 1958 hasta nuestros días, lo difícil que le resulta a los infantilismos de izquierda y a los oportunistas entender esta dialéctica combinada de la lucha de clases por el socialismo científico con la cuestión nacional de amplia lucha policlasista por la soberanía nacional; pero no hay otra forma de resolver la liberación nacional y el socialismo en Venezuela –quizás también en Latinoamérica– que esta. Lo demás es perder tiempo en la avalancha de caricaturas socialistas o de gestos nacionalistas y chauvinistas, cada uno más ridículo que el anterior, inventados por publicistas burgueses y sus “panas” socialdemócratas, de los que tanto abundan en nuestra época, muchos de los cuales no solo vienen de la derecha, sino del viejo revisionismo de izquierda de los años setenta.

   Creemos, pues, que este es el programa proletario correcto para derrotar lo menos traumáticamente posible al peligroso imperialismo anglosajón en declive histórico, así como el camino menos torcido para unificar las fuerzas proletarias y generales del pueblo venezolano, incluyendo especialmente a las propias fuerzas obreras norteamericanas y europeas de vanguardia, con las que debemos enlazarnos para formar un poderoso Estado Mayor obrero unificado, anti-explotador y antimperialista, capaz de derribar al gran enemigo de la especie humana: el gran capital y la gran burguesía que amenazan a la humanidad. Este es el camino que personifica políticamente al proletariado como la vanguardia histórica del siglo XXI, en lucha por la liberación nacional y el socialismo en función de un nuevo estado obrero, campesino y comunal para todo el pueblo.

7. No distraer las fuerzas del cambio en diversionismos ideológicos, festines y tareismos liberales de segundo orden, que solo sectarizan y rebajan la conciencia revolucionaria militante con posiciones y cuestionamientos no electorales sino electoralistas, no sindicales sino sindicalistas, no disciplinadas sino anárquicas. La lucha de clases, así como la defensa de la soberanía nacional, nada tiene que ver con semejante distraccionismo que en verdad son tácticas practicistas que descentran los objetivos políticos clave de las coyunturas, ralentizándolas y permitiendo a la burguesía y sus aliados recuperarse, mientras que el pueblo pierde oportunidades de cambiar la situación.

   Tampoco es inteligente simplificar las múltiples contradicciones de la crisis capitalista reduciéndolas todas al personalismo presidencial, desperdiciando los errores de clase, los intereses generales en juego, y las maniobras y retrocesos en todo ello. Ese reduccionismo beneficia y oculta la responsabilidad de las clases dominantes y del partidismo de derecha en la situación social, concentrando la atención limitada de las masas en los individuos, lo que permite a la burguesía pasar desapercibida en sus responsabilidades, llevando al pueblo a confundir el Estado y la burguesía, que son cosas distintas, y al capital a reemplazar a una figura por otra, repitiendo el ciclo una y otra vez hasta agotar la moral y credibilidad popular. Esa cortedad política, que despide un fuerte tufo electoralista, ha resultado también muy adecuada para las distorsiones antimarxistas del revisionismo, las mentiras y discursos reformistas, y la táctica opositora de la derecha y del "quítate tú pa' ponerme yo", fórmula que los capitalistas aplican automáticamente cuando caen en sus propios huecos.

   Es precisamente esa la fórmula general del electoralismo, aplicada invariablemente desde el 23 de enero de 1958 hasta el presente; procedimiento que desprecia la lucha de clases, siguiendo literalmente los inventos revisionistas que ignoran o fingen ignorar el estado de clase y el capitalismo de Estado. En general, es una corriente acostumbrada a mirar al techo cuando topa con las erráticas políticas reformistas o del partidismo oportunista. Una política de indiferencia contagiosa que considera la institucionalidad capitalista como suya y a la democracia burguesa como la única democracia social, a sus leyes y escritos no como la filosofía de la clase dominante sino como la Biblia. En resumen, reducir la compleja dialéctica de clase al voluntarismo es una medida facilista que bloquea el desarrollo continuo de la conciencia de poder para sí de las masas, creando en sus filas una montonera de ideas ruidosas que suelen terminar en dimes y diretes de vecindario.

   Acabar con todo esto dentro del movimiento revolucionario y de masas es muchísimo más importante que perder el tiempo en electoralismos de segundo orden, como la letanía de exigir "actas" electorales y otras formalidades propias del electoralismo burgués, como si eso fuera la máxima prueba de "la democracia", cuando por el contrario, facilita a la derecha salir del enredo cambiando una figura oficial por otra, o de utilizar ese formalismo burgués como ariete ideológico de la oposición que invisibiliza y distrae contradicciones políticas de clase mucho más graves y peligrosas para las masas y el proceso revolucionario.

   En tal caso, se entiende que las responsabilidades personales, sus errores políticos y retrocesos, entran en los señalamientos críticos y las sanciones correspondientes, no únicamente personalistas, que aparecen como producto aislado del autoritarismo y no como parte de la lucha de los intereses de clase o de las tácticas políticas de los sectores dominantes, centristas, del propio reformismo, etc.

   El movimiento revolucionario debe desechar para siempre esa equivocada línea producto del etapismo de izquierda que no ha logrado zafarse de aquel viejo pensamiento electoral democrático burgués que obstruye la insurrección política del 23 de enero de 1958, cuyas ondas llegan hasta hoy, causando pérdida de las grandes coyunturas políticas posteriores. No es lo mismo la lucha nacional antimperialista y de clase que la fatigosa e inútil rutina economicista en todas sus variables que nada tiene que ver con la lucha económica, sino con su perversión; menos tiene que ver con las tareas socialistas, pero sí con la falsificación del socialismo. La complicada política de nuestros días no puede ser simplificada ni en un estrecho voluntarismo, y menos con burlas y chistes de segunda mano.

8. Un gran frente amplio de lucha antimperialista y antifascista general es la clave del poder político en esta notable coyuntura mundial que se abre con la decadencia del imperialismo hegemónico norteamericano e inglés; crisis que le plantea nuevamente al proletariado la necesidad de pasar a la ofensiva por el poder político al frente de las fuerzas populares, dada las posibilidades concretas de derrumbar la larga y sangrienta hegemonía del imperialismo anglosajón, incluidos sus terroristas de la OTAN. Este es el punto clave; lo demás viene después. Asociado a ese proceso, una nueva geopolítica nacional, soberana y autónoma de Venezuela, Latinoamérica y las naciones caribeñas.

   Un nuevo escenario mundial exige, como superación de la dependencia o el neocolonialismo, un gran desarrollo industrial y agrícola de carácter social, no dependiente ni colonizado, como la única forma de asegurar la independencia evitando la fragmentación nacional. No hay más salida que esa, y ello es imposible dentro de la dependencia y las ataduras del capital monopolista interno.

   El peso en la economía mundial, política y demográfica que representa la coalición internacional de los BRICS es, hoy día, para el proletariado venezolano, una palanca decisiva en este proceso moderno agrícola-industrial para derribar al viejo enemigo imperialista anglo-norteamericano, que ha entrado en una crisis profunda e irreversible, arrastrando con ella a sus cómplices europeos y japoneses; pero también lo es para suplir las necesidades propias y autónomas de desarrollo de los países oprimidos dentro del nuevo mercado mundial.

     Es esa la gran vulnerabilidad del capitalismo de siglo 21 y la línea revolucionaria oportuna de Venezuela y del Continente oprimido que al liberal sus viejas cadenas, puede entra en una nueva etapa de crecimiento. Por ello, la line principal es hacer peso para hundir al imperialismo anglosajón donde este se encuentre y es un incurable miope político quien así no lo vea. Liquidar semejante fuerza siniestra que por siglos ha montado como orden del día para sí, las intervenciones militares, el saqueo, los bloqueos, la explotación y el atraso nacional, en todo nuestro Continente, incluyendo al propio pueblo inglés y norteamericano como lo demuestra el increíble nivel de deterioro, de pobreza y drogadicción que tienen ambas sociedades imperialistas.

  Para muestra basta el botón del frenético Donal Trump, que ahora ha declarado públicamente que perseguirá como terroristas a todos los que se declaren antifascistas. He aquí entonces la prueba jurídica inequívoca de que <a confesión de partes relevo de pruebas>, confesión que reconoce la propia burguesía yanqui que comparte esa condena con otros psicópatas famosos del sionismo israelí, al estilo de Benjamín Netanyahu y el partido Likud. Su derrumbe y castigo, producto sostenido de la ofensiva del proletariado y las masas generales, será pues, el derrumbe del sistema dependiente neocolonial internacional lo que tambièn significará la demolición del reformismo y su tesis socialdemócrata de que basta reformar al sistema capitalista.

(9) Estos han sido pues, algunos de los fundamente de nuestro importante IV Congreso, de sus plenos sucesivos y de nuestra política actual. En su cumplimiento estamos las veinticuatro horas del día y con ellos hemos avanzado significativamente a nivel nacional, organizando las fuerzas del gran frente antimperialista y antifascista en las regiones; exponiendo al escarnio público los evidentes desaciertos políticos del trasnochado nacionalismo burguès, desnudas sus figuras reformistas dentro y fuera del Estado. Se descubren los dobles discursos del patrioterismo barato de dicha corriente activa dentro del capitalismo público y privado, se alerta a las masas de las peligrosas manipulaciones baratas del patrioterismo burguès, alejando del PRT los alborotadores de oficio, a los divisionistas, escaladores y charlatanes. Se unifica políticamente las fuerzas en crecimiento de un proletariado obrero, campesino, comunal en lucha por la toma directa del poder. polìtico.                        

sábado, 9 de agosto de 2025

COMUNICADO

 FRENTE AMPLIO ANTIFASCISTA Y ANTIIMPERIALISTA


COMUNICADO



Ante los acontecimientos y amenazas que   viene desarrollando  e implementando el gobierno injerencista y fascista norteamericano, encabezado por   Donald Trump, en todos los países del mundo con sus  guerras intervencionistas, injerencistas y arancelarias, a través de  decretos ejecutivos y  sanciones.


Observamos con mucho detenimiento  las acciones del gobierno norteamericano:


1.       La orden ejecutiva o directiva secreta filtrada en los medios norteamericanos  firmada por el fascista Donald Trump, donde autoriza el uso de la fuerza Armada en atacar en América Latina a los supuestos carteles, grupos criminales transnacionales, “designados”  por ellos como terroristas.


2.       Se incrementó la recompensa por los altos personeros del estado venezolano.


3.       Se vincula a un sector del alto gobierno al supuesto cartel de los soles.


4.       Se continua, el ataque económico coercitivo sobre el país, y continúa el aumento del depreciado dólar en el mundo, menos  en Venezuela.


Ante este panorama amenazante, el gobierno nacional emite El decreto de emergencia económica  publicada en la Gaceta Oficial N° 6924, en Caracas viernes  08 de Agosto de 2025; igualmente se desmontó un atentado  terrorista por las facciones financiadas y comandadas por el imperialismo norteamericano y sus lacayos europeos.


Ante estos hechos acaecidos y continuados contra el país, los cuales  rechazamos rotundamente y denunciamos   el intervencionismo, la injerencia del imperialismo norteamericano; llamamos  a todos los grupos políticos y sectores populares de Venezuela y América Latina,  a estar alertas ante la posible amenaza de carácter militar sobre Venezuela y demás países; en tal sentido instamos a mantenerse en continua comunicación para movilizarnos en rechazo ante cualquier evento que menoscabe nuestras soberanías e independencia.


 


Por un gobierno Obrero-Campesino y Comunal.

miércoles, 25 de junio de 2025

Volver a Lenin ”La cuestión Nacional”

       Volver a Lenin ”La cuestión Nacional



“………Además de atender a la labor práctica de dirección del Partido,entre octubre y diciembre de 1913 y durante los primeros meses de 1914 siguió trabajando para dar una sólida fundamentación a la teoría y a la politica de los bolcheviques en lo referente al problema nacional, Invitó a figuras relevantes del Partido a que estudiaran la cuestión y les ayudó con sus consejos e indicaciones. Hizo gran-des elogios del trabajo de Stalin “La cuestión nacional y la socialde mocracia “(editado posteriormente con el título de El marxismo u la cuestión nacional), que apareció en la revista Prosverhchenie.

 Con gran satisfacción insertó en dicha revista el artículo de Veterano (P. Ⅰ. Stuchka) La cuestión nacional y el proletariado letón. S. G. Shau-mián, que estaba en correspondencia con Lenin, publicó un extenso artículo contra N. N. Jordania, relevante teórico menchevique que defendía el peligroso programa para la causa de la clase obrera de la “autonomia nacional cultural”.

En este período escribió Lenin las obras clásicas Notes criticas sobre la cuestión nacional y Sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación, en las que ofrecia un profundo análisis de este problema y mostraba su trascendental importancia para el movi miento obrero y para el destino de los pueblos.

 Fundamentando bajo un punto de vista económico el programa del Partido bolchevique, Lenin formuló la célebre tesis marxista de las dos tendencias en el desarrollo de la cuestión nacional bajo el capitalismo

, "El capitalismo en desarrollo escribía conoce dos tendencias históricas en la cuestión nacional.

                                    La primera consiste en el despertar de la vida nacional y de los movimientos naciona les, en la lucha contra toda opresión nacional, en la creación de Estados nacionales.

                                   La segunda es el desarrollo y la multiplicación de vínculos de todas clases entre las naciones, el derrumbamiento de las barreras nacionales, la formación de la unidad internacional del capital, de la vida económica en general, de la política, de la ciencia, etc.

“ Ambas tendencias con una ley universal del capitalismo”

Indicaba Lenin que la primera tendencia se halla historicamente vinculada a la época en que el capitalismo alcanza la victoria definitiva sobre el feudalismo y obedece a profundisimas causas de tipo económico. Se trata de que para el libre desenvolvimiento del capi-talismo es necesario que la burguesia conquiste el mercado interior, es necesario que se unan formando un solo Estado los territorios cuya población habla un mismo idioma, a la vez que se eliminan todos los obstáculos para el desarrollo de este idioma y su consolidación en la literatura.

La formación de Estados nacionales, quе satisfacen en grado máximo estas exigencias del capitalismo moderno es, por ello, la tendencia que sigue de cualquier movimiento nacional. Los factores económicos más profundos conducen a que para todo el mundo civilizado lo tipico y normal, en las condiciones propias del capitalismo, sea el Estado nacional.

. La segunda tendencia en el desarrollo de la cuestión nacional bajo el capitalismo es propia de la fase superior Imperialista, de el establecimiento de comunicaciones internacionales, mariti-mas y ferroviarias, el desarrollo del mercado mundial, la exportacion de capitales, etc. han intensificado el acercamiento económico de los pueblos y la división internacional del trabajo,

 Según consideraba Lenin, dicha tendencia reflejaba el rápido incremento de las fuerzas productivas y conducía a la superación de los particularismos nacionales, a la formación y desarrollo del sistema mundial del capitalismo.

 Pero este sistema, señalaba Lenin, realiza tal acercamiento económico no sobre la base de la colaboración de las naciones en plano de igualdad, sino en encarnizada lucha entre los Estados que lo constituyen, mediante la opresión, la violencia y la esclavización de los pueblos coloniales y semicoloniales, mediante brutal explotación y saqueo de los paises atrasados por los paises imperialistas.

 De ahí que la segunda tendencia no sólo no elimine a primera, sino que, al contrario, la agudice, provocando la indignacion y la lucha de los pueblos

oprimidos contra el imperialismo.

 Lenin señaló que el programa nacional de los marxistas tenía presente ambas tendencias.

                       Al defender la igualdad de derechos de las naciones y las lenguas, el derecho de las naciones a la autode-terminación, hasta llegar a separarse y formar un Estado independiente, tiene presente la primera tendencia.

                  Al defender el gran principio del internacionalismo proletario y la lucha intransigente contra el contagio de nacionalismo burgués en el proletariado, el programa marxista tiene presente la segunda tendencia en el desarrollo de la cuestión nacional.

Contra el contagio de nacionalismo burgués en el proletariado, el programa marxista tiene presente la segunda tendencia es desarrollo de la cuestión nacional,

Desde luego, Lenin no creyó nunca que bajo el capitalismo pudiera ser suprimida por completo la opresión nacional.

De manera consecuente y hasta el fin sólo puede resolver este probierna el socialismo,

Como en aquel tiempo y hasta febrero de 1917 Rusia estaba ante una subversión democrática, Lenin consideraba la cuestión nacional como parte del problema de conjunto de la revolución democrático-burguesa. Sólo el derrocamiento del zarismo, la supresión de los restos del feudalismo completa democratización del país crearían las condiciones para resolver la cuestión nacional “ en cuanto es posible ,en general, una solución de este problema en el mundo del capitalismo, en el mundo del lucro, de las querellas y de la exploración” orientado contra el zarismo.

En sus articulos relativos a la cuestión nacional Lenin …………………………. Ponía de relieve la naturaleza del nacionalismo burgués, que tiende a dividir a los obreros según sus nacionalidades, a la debilitación de su unidad, con lo que resulta perjudicada la lucha de clase del proletariada, la causa de la libertad y de la democracia. Lenin oponia de manera firme y consecuente al nacionalismo burgués el internacionalismo proletario.

 "El nacionalismo burgués y el internacionalismo proletario son dos consignas antagónicas inconciliables correspon dientes a los dos grandes campos de clase del mundo capitalista y que expresan dos politicas (es más, dos concepciones) en la cuestión nacional “

“…….Lenin no se cansaba de repetir la conocida tesis marxista de que no puede ser libre el pueblo que oprime a otros pueblos…”

 Los intereses de la libertad de la nación rusa exigian la lucha contra la opresión de las nacionalidades no rusas. Sólo esa lucha aseguraba una educación realmente democrática y realmente socialista de las masas, garantizaba las máximas probabilidades de paz nacional en Rusia. El menor apoyo del proletariado de una nación cualquiera a los privilegios de "su" burguesía nacional despertaria inevitable-mente la desconfianza hacia el entre el proletario de otra nación, los desuniria con el consiguiente júbilo de la burguesia,

Los partidos proletarios, explicaba Lenin, como internacionalistas que son, no deben confundir el nacionalismo de las naciones oprimidas y el de las naciones opresoras.

A diferencia del naciona lismo burgués de las naciones opresoras, indicaba, "en todo nacio nalismo burgués de una nación oprimida hay un contenido demo-crático general contra la opresión, y a este contenido le prestamos un apoyo incondicional"

Al mismo tiempo, Vladimir Ilich concedia atención a la necesidad de luchar contra las tendencias a convertir el nacionalismo burgués de este tipo en chovinismo, en una reaccionaria tendencia nacionalista pequeñoburguesa.

Siguiendo el pensamiento de Lenin en lo relativo al problema nacional e impulsándolo, los partidos comunistas apoyan la lucha de liberación nacional de los pueblos de Asia, Africa y América Latina contra el imperialismo y el feudalismo, ya que esa lucha favorece la causa de la libertad nacional y la victoria sobre las fuerzas de la reacción imperialista, se halla al servicio del progreso social.

Los trabajos que Lenin escribió sobre la cuestión nacional en los años del nuevo ascenso revolucionario constituyen una notable aportación al tesoro ideológico del marxismo creador, Fueron y siguen siendo un guía fiel para la actividad de los partidos comunistas y obreros de todos los países.