domingo, 25 de enero de 2026

23 DE ENERO DE 2026

TEMA 2 DEL DEBATE INTERNO. PRT.

23 DE ENERO DE 2026


La Dirección Nacional del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), en homenaje a las luchas populares del 23 de enero de 1958, a las que nuestro Partido ha dedicado desde su fundación un combativo recordatorio anual por haber sido una de las grandes coyunturas antiimperialistas y de clase librada por las masas venezolanas entre el siglo XX y el siglo XXI, cuya fecha, este 23 de enero de 2026, remarca el comienzo de otra nueva etapa de combates populares, como reacción del pueblo venezolano, latino y caribeño, ante el acto de barbarie militar de la burguesía norteamericana contra Venezuela el 3 de enero de 2026, ejecutado por el nuevo führer del siglo XXI, Donald Trump, y sus asociados europeos. Acto terrorista con alto saldo de destrucción, asesinatos, ocupación y, finalmente, de secuestro presidencial, que jamás será olvidado por el pueblo venezolano.

Al mismo tiempo, este modesto homenaje a los combates del 23 de enero del 58, es también el profundo homenaje del PRT a nuestros héroes venezolanos y cubanos masacrados por las SS yanquis, que mueren defendiendo la soberanía nacional y la firme posición internacionalista del proletariado, sentimiento de clase que siempre ha caracterizado a la Revolución Cubana.

El presente homenaje del Partido a este 23 de enero de 2026, fue extraído del Blog El Proletario, nuestra publicación central de la Organización, publicado el 23 de enero de 2025, en el que advertíamos de nuevo los antecedentes y las tropelías en puerta del imperialismo anglonorteamericano contra Venezuela y el área continental, que ya ha comenzado con la invasión, bombardeo y secuestro presidencial del 3 de enero de 2026, apuntando contra la histórica soberanía nacional del pueblo venezolano. En la presente publicación del 2026 intercalamos algunas notas al margen, relacionadas con la actual política fascista del imperialismo yanqui y sus aliados.

A PROPÓSITO DEL 23 DE ENERO DE 2025, DE DONALD TRUMP Y LA LUCHA PROLETARIA POR EL PODER POLÍTICO.

Los sucesos políticos insurreccionales del 23 de enero de 1958, así como la valiente lucha armada antiimperialista de los años sesenta y la insurrección política del 13 de abril de 2002-2003, junto a otros sucesos revolucionarios de enorme importancia para la liberación nacional y el socialismo, como lo fue el "Caracazo" de 1989, han estremecido la lucha de clases venezolana y en todo el continente. Estos sucesos contienen en sí mismos experiencias determinantes para los nuevos combates del proletariado contra la explotación del capital y sus aliados, y para abordar los principios de la soberanía nacional.

Los socialistas y los nacionalistas revolucionarios no hemos sacado las lecciones políticas ni de organización correspondientes de tan invaluables sucesos, dejándole de esa manera el campo abierto a los monopolios burgueses, así como al reformismo para sus especulaciones propagandísticas, festivas, distraccionistas o patrioteras. Error, porque estos poderosos movimientos populares tienen un carácter estratégico innegable, repitiéndose en ciclos de la política nacional e internacional.

La burguesía crispa sus nervios cuando se trata de empujes victoriosos de masas apuntando al poder político. Aunque estas luchas históricas venezolanas no hayan llegado a término por circunstancias externas del proceso, errores de vanguardia o cualquier otra causa, es evidente que los capitalistas sudan ante tales sucesos, cada vez más fuertes y conscientes por parte del pueblo venezolano.

El capital monopolista venezolano, cuyo Estado Mayor está acantonado en Fedecámaras-Venamcham, se rodea para sus tropelías no sólo de las fuerzas propias del capital, sino que además se aprovecha de las vacilaciones del reformismo dentro y fuera del gobierno-Estado de turno. El reformismo no oculta su temor ante la profunda crisis estructural del sistema capitalista mundial, temor que aumenta con las respuestas populares que ya no son solo locales sino globales. Ese miedo obedece a que las corrientes reformistas desde el siglo XX se han acostumbrado a hacerle la segunda voz al capitalista en todas sus acciones, incluyendo los actos enloquecidos del imperialismo anglonorteamericano y sus figuras, tipo Trump, Macron o Netanyahu, cuyas torpezas empujan a conciencia un holocausto mundial que podría exterminar a la especie humana, hasta hoy la única conocida en nuestra galaxia.

"…Los imperialistas sienten el evidente declive de su sistema, producto de insolubles contradicciones internas que se profundizan con cada uno de sus actos: los de guerra, los de bloqueos, de amenaza e intervenciones y los desvaríos oficiales de la burguesía norteamericana, particularmente en el caso venezolano. Los bárbaros del Norte olvidan que la historia del pueblo venezolano no es una historia de un pueblo temeroso, lastimero, buscando protectores, sino que ha peleado ferozmente contra invasores, dictaduras impuestas y todo tipo de desafuero, a partir de su propio esfuerzo, pueblo peleador y profundamente solidario. Que no se equivoquen los imperialistas ni sus amigos en eso.

La desesperación del capital aumenta con el ascenso de figuras con inigualable mentalidad prehistórica, mesiánica y posesas, como la del nuevo presidente yanqui recién electo Donald Trump, quien además se cree elegido por Dios para retroceder la decadente e inevitable decadencia del capitalismo norteamericano del 2025 al esplendoroso ascenso imperialista de los años cuarenta…"

Esa actitud representa inequívocamente el sentido involutivo que marca la historia de la burguesía mundial, pero también la tradición fascista del derecho divino a invadir y anexar todo lo que ellos creen que pertenece a su viejo patio trasero, reclamando esta vez no sólo a Latinoamérica y el Caribe, el Golfo de México o al Canal de Panamá, sino también las tierras de fieles aliados como Canadá, Groenlandia e incluso el Esequibo, zona de legítimo reclamo venezolano, expropiado por la fuerza, más la docilidad perruna de un tal Irfaan Alí. Estos nuevos vikingos han puesto en ejecución productiva con la Chevron y Mobil un petróleo y gas que no les pertenecen, gracias a la estúpida figura de las "empresas mixtas", vieja exigencia imperialista norteamericana e inglesa que desde 1975 exigen tales empresas semiprivatizadas, lo que rechazado entonces por el pueblo fue puesto arbitrariamente en vigencia oficial en el 2005, fórmula privatizadora por etapas, seguramente denominador común para otras naciones oprimidas con grandes recursos naturales como el oro, tierras raras, minerales, etc., de Níger, Burkina Faso y otros pueblos africanos, apetecidos por los imperialistas franceses de Macron y las SS sionistas del obeso führer Netanyahu, verdugo de la nación Palestina.

En fin, discursos amenazantes, destinos manifiestos, asesinatos y guerras divisionistas del hitlerismo moderno, es la orden diaria del gran capital o "estado profundo" de las 12 familias burguesas que devastan al planeta Tierra (*); pero que al mismo tiempo es la señal de un imperialismo muy nervioso por su crisis histórica inevitable, por la derrota de los terroristas de la OTAN en Ucrania a manos de la Confederación Rusa y sus aliados; por el freno revolucionario del Hamas contra los genocidas israelíes en los Altos del Golán y los golpes demoledores de las fuerzas del Yemen en el Mediterráneo, por la lucha Palestina contra el genocidio o las muchas protestas de las masas europeas por la servil posición de la Unión Europea ante los Estados Unidos; así mismo el nerviosismo burgués por la proliferación de frentes populares progresistas, antiimperialistas y antifascistas en el mundo; por la creciente reorganización del proletariado internacional, por los desarrollos de los frentes nacionales antiimperialistas en muchas naciones y por la recuperación en firme del socialismo científico que paso a paso derrota al capital y sus exégetas reformistas.

(*) V. Canal virtual, Freddy Estaba, Canal Comunicador Informativo. Referido por la prensa del PRT, Blog El Proletario.

Es decir, que bien saben Trump y sus invasores lo que vale en política un amplio bloque mundial contra el agresor común. La historia no miente: dos veces fue derrotado por los soviéticos el poderoso fascismo alemán. Igualmente se trata ahora de una amplia confluencia de inminente peligro para los intereses del capitalismo monopolista mundial, sobre todo del capital financiero, que se ahoga en sus propias contradicciones, corruptelas e incapacidades.

"…En los años 57-60, tras el derrocamiento popular (cívico-militar) de la dictadura burguesa del General Marcos Pérez Jiménez, culminada el 23 de enero de 1958, encabezada por la unidad del Frente Nacional Revolucionario 'Junta Patriótica', lograda esta unidad revolucionaria por los comunistas en clandestinidad contra la dictadura militar burguesa, producto de la conspiración betancourista de octubre del 45 que derriba el gobierno nacionalista del general Isaías Medina Angarita,

Tales condiciones de la época, quedaron expuestas a la lucha de clases por el programa de reivindicaciones sociales, laborales y políticas, a la vez que nacional democráticas, de la Junta Patriótica, organización de resistencia clandestina contra la dictadura militar organizada por comunistas y marxistas a finales de los años cincuenta. Una línea revolucionaria antimilitarista opuesta al oprobioso Pacto de Nueva York firmado en 1957 por los partidos burgueses AD, COPEI y URD con el Departamento de Estado yanqui.

La Junta Patriótica era pues, una organización popular impulsada y dirigida exitosamente en la clandestinidad por el Partido Comunista y las fuerzas aliadas de izquierda de la época, entre otros 'AD de izquierda' dirigida en clandestinidad por el profesor Sáez Mérida que luego forma el MIR de orientación marxista; por la corriente nacional revolucionaria de URD, dirigida por el periodista Fabricio Ojeda, presidente clandestino de la Junta Patriótica que en los años sesenta se va a las guerrillas, cae preso y es asesinado en prisión por el DIM.

Las vanguardias marxistas y los nacionalistas revolucionarios condujeron con gran acierto el derrocamiento de la dictadura militar perezjimenista, mas no lograron organizar políticamente la continuidad del proceso insurreccional del 23 de enero y llevar hasta el final el cambio posible. Las evidentes condiciones objetivas maduras para ensayar con éxito las tesis del 'doble poder', producto de la insurrección política de masas y la certera dirección del PCV", permitía -al lado de un gobierno demolido por el pueblo, una alta burguesía en derrota, desorganizada en cuanto al Estado, y el ejército regular demasiado comprometido con un perezjimenismo básicamente en el suelo pisoteado por el pueblo indignado y, además, literalmente conducido por una Junta revolucionaria, unida, cohesionada en la idea del cambio, organizada, experta, tenía, de hecho, el campo del poder político o del doble poder para sí.

Objetivamente, el viejo Estado militar aupado por el imperialismo norteamericano y Fedecámaras por más de una década, superestructura capitalista demolida por las movilizaciones continuas de masas, por la propia desorganización del régimen, sus contradicciones políticas, por la división militar-policial y otros choques antagónicos, efectos directos de la lucha de clases intensificada a partir de 1956 y desenlazada insurreccionalmente el 23 de enero de 1958, poniendo fin a la dictadura cívico-militar del 18 de octubre de 1945, encabezada al principio por los mencionados tres majaderos del puntofijismo con los militares perezjimenistas, al final por estos y sus policías, muchos de ellos en fuga y unos cuantos ajusticiados in situ, en la entrada del parque Los Caobos, frente al caserón de la temida Seguridad Nacional.

La dictadura cívico-militar dio paso después del 23 de enero a la mascarada representativa de los mismos socios del 45-48 (golpe militar contra el gobierno de Rómulo Gallegos) y una década después a la singular dictadura civil pronunciada por los gobiernos de Betancourt-Leoni, muchísimo más larga y represiva que la dictadura militar.

Tan formidable acto insurreccional de masas del 23 de enero de 1958, fue sin embargo debilitado y paulatinamente extinto, con la entrada masiva de los grupos y figuras de derecha en la Junta Patriótica, una hábil táctica de los puntofijistas que engolosínó a las figuras etapistas de la Junta, idealizadas por una supuesta democracia electoral, propiciada por los puntofijistas Betancourt-Caldera-Villalba y por lo más desastroso aún, la firma de la paz laboral aceptada por algunos liberales de la vieja izquierda, desviación democrático burguesa de 1958 que paraliza al movimiento obrero, permitiendo a las clases dominantes el control de la situación.

Este par de errores clásicamente reformistas consolida la maniobra anticomunista del puntofijismo, desvía la lucha de masas hacia un falso democratismo electoral representativo manipulado por los gobiernos de Betancourt-Leoni, vulgar maniobra manipulada por socialdemócratas, socialcristianos y centristas de URD que varios inocentes de aquella izquierda tragan enteras como ilusiones democrático burguesas de algunos diputados etapistas que todas concluyen en el Cuartel San Carlos y el exilio.

Pues bien, como decíamos: "…La demolición popular de la dictadura militar produjo una ofensiva popular en constante crecimiento a partir del levantamiento popular 'cívico-militar' del 23 de Enero, como se sabe, direccionado por el Partido Comunista y sus aliados 'AD de izquierda' (en 1959 Movimiento de Izquierda Revolucionaria) direccionado en clandestinidad por el profesor Sáez Mérida; además del sector revolucionario de URD liderado, justo por el presidente de la Junta Patriótica Fabricio Ojeda; figuras independientes y representantes patrióticos del Comité Militar, enlazados por el PCV…"

Es decir, "…una vanguardia bien afianzada en el seno de grandes sectores de masas en vertiginoso ascenso antiimperialista, como literalmente se demostró durante la derrota popular del contragolpe militar perezjimenista del general Castro León y un poco después en las acciones contra Richard Nixon, vicepresidente de EEUU de 'visita diplomática' en Venezuela para asegurarse si los traidorzuelos del Pacto de Nueva York cumplían con los acuerdos anticomunistas ratificados anunciados por ellos en el Pacto de Punto Fijo.

El vicepresidente imperialista Nixon y su esposa fueron escupidos y protestados por el pueblo venezolano desde el Aeropuerto de Maiquetía, a lo largo de la autopista Caracas-La Guaira, en Catia y casi linchados por las masas enfurecidas en los alrededores del Panteón Nacional, haciendo que al gobierno imperialista yanqui de Dwight Eisenhower moviera su VII flota hacia las costas venezolanas y que a los asustados jefes puntofijistas Betancourt, Caldera y Jóvito corrieran humillados hacia la embajada de Estados Unidos, donde presos del pánico se habían refugiado Richard Nixon con esposa y comitiva incluidas.(*)

(*) El lector puede consultar además las notas sobre dichos sucesos publicadas por el Dr. Octavio Beaumont R., protagonista y militante comunista de la época.

Acciones insurreccionales que inequívocamente demostraban la fuerza popular de los comunistas y la izquierda para entonces, lo que concretamente permitía a dichas fuerzas formar un gobierno provisional nacional revolucionario de medidas sociales inmediatas y soberanas, que no se hizo. Varió la correlación política y en su lugar, se llamó a formar un gobierno provisional con figuras moderadas, políticamente insípidas como Wolfgang Larrazábal, Edgar Sanabria (1958) quien electoralmente le pasa "el coroto" al gobierno abiertamente proimperialista, represivo, sangriento y mediocre de Rómulo Betancourt-Raúl Leoni, de composición oportunista, literalmente servil al Pacto de Nueva York y a los monopolios de Fedecámaras; error que permitió al puntofijismo reorganizar oficialmente sus fuerzas ultraderechistas, pasar a la ofensiva directa, allanar el Congreso Nacional y encarcelar a los confiados diputados revolucionarios.

El error elemental de un sector del PCV, MIR-URD y los aliados de la Junta, fue precisamente la línea electoral etapista, fundamentada no en formar un gobierno provisional nacional revolucionario -que era perfectamente posible dada la fuerza popular de los marxistas y la correlación política nacional revolucionaria dominante en la Junta Patriótica de 1958, un frente amplio de unidad nacional revolucionaria, que incluía a importantes sectores nacionalistas dentro del ejército regular, agrupados en el Comité Militar, oficiales y soldados, muchos de los cuales se levantan, poco tiempo después -entre los años 1961-62- en las insurrecciones revolucionarias cívico militares de La Guaira ("Guairazo"), de Puerto Cabello, del Carupanazo, la toma del cuartel Freites en Barcelona y otros combates armados…

…en lugar de un posible gobierno nacional revolucionario, se impone la aceptación de una democracia de carácter representativo parlamentarista de diálogo con la gran burguesía, incluyendo la conciliadora paz laboral y el gobierno liberal de centro derecha, evadiendo el hecho cumplido de que la derecha partidista, justo acababa de firmar el acuerdo de Nueva York (1957) con el astuto imperialismo yanqui, representado en la Casa Blanca por Allen Dulles, pacto anticomunista promovido hábilmente por las corrientes de Rómulo Betancourt al frente de los socialdemócratas de derecha de Acción Democrática y Rafael Caldera como jefe ultraconservador del partido confesional COPEI, dos reconocidos partidos burgueses proimperialistas apoyados por los grupos oportunistas de Unión Republicana Democrática dirigida por el 'equilibrista' Jóvito Villalba. Acuerdo anticomunista ratificado por los mismos tres chiflados el mismo año 1958, en la Quinta Punto Fijo de Rafael Caldera. Esto resultó un error fatal.

Gracias a las posiciones quietistas del etapismo de izquierda y al agresivo Pacto proimperialista de Rómulo Betancourt, AD y su coalición, el imperialismo norteamericano y la ultraderecha cívico-militar pudieron estafar las elecciones del año sesenta. Acto seguido, las policías de la "democracia representativa" allanaron el Congreso de la República, encarcelaron a los diputados comunistas, miristas y nacionalistas, desatando una represión sin precedente en Latinoamérica de atropellos, asesinatos, prisiones masivas y miles de 'desaparecidos'.

A lo largo de 30 años, millares de activistas, cuadros comunistas, marxistas y demócratas fueron torturados y asesinados brutalmente en las calles, campos y los tenebrosos antros militares de los T.O. -teatro de operaciones militares- creados por la pedagogía terrorista 'Escuela de las Américas' controlada 

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